Acapulco, Guerrero.- El titular de la Secretaría de Turismo Municipal (STM), Alejandro González Molina, deslindó al ayuntamiento de Acapulco, que encabeza Evodio Velázquez Aguirre, del declive económico que muestran los edificios y otros lugares abandonados en la avenida Costera, de los que no tiene ni la cantidad precisa de cuántos son.

El funcionario, en entrevista, sostuvo que el tema de la mala imagen en la Costera corresponde a la oficina creada por el alcalde, Atención a Zonas Turísticas (Zonatur), pero desde su creación, en 2015, el problema ha sido, literalmente, encubierto, y en lugar de buscar inversionistas, se optó por tapar con lonas los edificios y lugares abandonados, como el Golfito.

“Son lugares que pertenecen a empresas privadas y entiendo que son edificios abandonados, los cuales afean la ciudad, pero se ha estado llamándolos a que arreglen y modifiquen sus fachadas ", aseguró González Molina.

Como informó Bajo Palabra, el gobierno municipal cubrió algunas de las zonas que demuestran el abandono y la precaria condición que padece la Costera de Acapulco, ante el arribo de empresarios a la Convención Bancaria y del Tianguis Turístico, el mes pasado.

Uno de los puntos que el municipio ocultó, y cuyo  abandono data de años atrás, es el Golfito, en playa Tamarindos, una de las áreas más visibles de la zona Dorada del puerto.

La lona, de varios metros, tiene rotulados los logotipos de bienvenida al Tianguis Turístico, del ayuntamiento porteño y Zonatur.

Ya sea caminando o desde el vehículo, la lona impide apreciar la realidad: el abandono del Golfito, que era un punto turístico en los años noventa, pero ahora es un punto negro, por la basura que hay ahí.

Ninguna autoridad ha propuesto algo para el rescate de esa zona, incluida Zonatur.

Al igual que esa área, el gobierno municipal de Acapulco decidió cubrir la infraestructura deteriorada de un hotel, ubicada justo frente al Club del Golf y a sólo metros del Centro Internacional Acapulco (CIA).

En otros tiempos fue un hotel de cinco estrellas, hoy está abandonado.

El edificio, que alguna vez fue un hotel de cinco estrellas, cuenta con siete pisos y planta baja, y está en venta desde hace años.

Tampoco se ha dado alguna alternativa para esa estructura, que luce abandona, con su fachada deteriorada y la pintura carcomida.

Sin embargo, para cubrir lo feo a la vista de los turistas, el ayuntamiento y Zonatur colocaron una enorme lona que cubre toda la planta baja del hotel.