[caption id="attachment_1937" align="alignleft" width="344"]Foto. Andy García Jr. Foto. Andy García Jr.[/caption]

Familiares de reos del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Acapulco, se manifestaron desde temprana hora afuera de esta cárcel, en exigencia de que las autoridades terminen con los malos tratos que se da a los internos, además de solicitar el traslado de presos peligrosos, los cuales, denunciaron, golpean y abusan de sus compañeros.

Unas tres mil personas, que se dijeron familiares de internos, se reunieron a las afueras del penal de Las Cruces y acusaron a la autoridad de entregar raciones de comida en mal estado, de agredir físicamente a los internos, imponer costos excesivos para la visita conyugal, hostigar sexualmente a las mujeres que acuden a visita y de no permitir el acceso de alimentos desde el exterior.

Después de una hora de iniciada la protesta, el director de la cárcel, Mario Alfredo Flores Tapia, salió a atender a los manifestantes que portaban pancartas para exigir su salida, sin embargo, los invitó al diálogo y dijo que recibiría una comitiva de cinco personas, lo cual fue rechazado por los quejosos.

En entrevista, Flores Tapia señaló que no tenía idea de la razón de la protesta, ya que dentro del penal no ha recibido denuncias de abusos por parte de los custodios o de los mismos internos; dijo que  abrirá una investigación exhaustiva para conocer el fondo del problema y corregir "lo que está mal".

Los inconformes, quienes asistieron desde varias colonias de Acapulco, principalmente de la periferia, señalaron que no descansarán hasta que sus demandas sean atendidas, “ya no queremos que nuestros familiares sigan siendo tratados inhumanamente, casi como animales, por lo que regresaremos las veces que sean necesarias y exigiremos un trato digno para ellos".