El aborto en el mundo continúa siendo una de las principales causas de muerte en mujeres que recurren a procesos inadecuados para la interrupción del embarazo no deseado.

De acuerdo a cifras expuesta por la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren 47 mil mujeres debido a las complicaciones del proceso al que son sometidas bajo las prácticas inseguridad, por lo que anualmente se realizan 22 millones de abortos, algunos en deplorables condiciones.

Por lo anterior, un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU hizo el llamado a todos los estados del mundo a derogar las leyes y las políticas restrictivas sobre el aborto, para que de este modo las mujeres puedan recibir una práctica segura y en buenas condiciones de salud.

Con respecto a la penalización del aborto, los expertos expresaron que “la prohibición no reduce la necesidad ni el número de abortos; sólo aumenta los riesgos para la salud y la vida de las mujeres y las niñas que acuden a servicios inseguros e ilegales”.

“Negar el acceso al aborto seguro, son una de las formas más perjudiciales de la instrumentalización de los cuerpos de las mujeres y una grave violación de sus derechos humanos. Las consecuencias para las mujeres son graves y a veces acaban pagando con sus vidas” mencionan los expertos.

El 28 de septiembre, se ha denominado por algunos grupos de derechos de la mujer como el “Día de Acción para el acceso a un aborto legal y seguro. En América Latina y el Caribe, ese mismo día se conmemora la abolición de la esclavitud de los niños nacidos de madres esclavas en Brasil, siendo rebautizado como el día del “vientre libre”.