Ciudad de México.-El guacamole tradicional es una salsa que consiste en aguacates maduros machacados, y de acuerdo con el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, van acompañados de chile verde, cebolla, jitomate y cilantro.

No obstante, hay quienes a esta salsa le agregan otros ingredientes como limón y aceite de oliva para evitar la oxidación que provoca que el aguacate se obscurezca y finalmente que el guacamole luzca menos atractivo.

Entonces, ¿Cómo le hacen los restaurantes y taquerías para tener un guacamole que nunca se oxida?

Pues resulta que los restauranteros y los taqueros no ofrecen un auténtico guacamole, ya que su salsa no posee el ingrediente estrella, es decir el exquisito aguacate.

Y ¿cómo es posible que esta receta sin aguacate sepa a dicha fruta? Curiosamente esto se debe al resto de los ingredientes que la componen, mismos que hacen que la salsa no solo luzca como guacamole, sino que adquiera la consistencia y el peculiar sabor del aguacate.

Traemos para ti la receta que no solo se ve como un guacamole tradicional, sino que tiene el auténtico aspecto del aguacate sin poseerlo, para todos aquellos a los que no les gusta el aguacate.

Una de las maravillas de esta receta es que no solo va a sorprenderte por su sabor sino por su precio, ya que al omitir el ingrediente estrella, ahorrarás bastante dinero, pues el aguacate es un producto cuyo precio padece una tendencia al alza, según se aprecia en un informe de Smattcom.

Ingredientes:
-10 chiles jalapeños
-5 dientes de ajo
-1/4 de cebolla blanca
-1 manojo de cilantro
-1 cucharada de azúcar morena
-2 cucharadas soperas de vinagre blanco
-Aceite de oliva

Modo de preparación:
1. Lava perfectamente toda la verdura. Quítales la cola a los jalapeños, pica el cilantro y pela los dientes de ajo.

2. Pon en un sartén un poco de aceite de oliva a fuego medio. Una vez que esté caliente, fríe los chiles jalapeños. Quítalos de la lumbre una vez que su color se vuelva brillante. Déjalos reposar.

3. Licúa los ajos, la cebolla, el azúcar, una taza de aceite de oliva, cilantro, los chiles fritos y las dos cucharadas soperas de vinagre.

Y listo, te sorprenderá la cremosidad, el sabor y el color de este guacamole falso, el cual puedes acompañar con totopos, tacos, una carne asada, o lo que prefieras. Ten por seguro que solo tú sabrás que no contiene aguacate y que solo se trata de una salsa que lo aparenta.