Acapulco, Guerrero.- Apoyados por agrupaciones sociales, entre ellos Javier Solorio Almazán, presidente de la fundación Reconstrucción Bioxicosocial de Cáncer de Mama (Rebicam), trabajadores del Hospital Donato G. Alarcón protestaron esta mañana, y se sacaron sangre para exigir la suspensión de sus cambios de adscripción.

Durante la protesta, que se desarrolló poco después de las 11:00 horas de este jueves en el interior del parque papagayo, los trabajadores afectados exigieron a la Secretaría de Salud Guerrero atender las afectaciones de esos cinco empleados, así como intervenir ante las supuestas irregularidades de la secretaria general del Sindicato de Salud, Beatriz Vélez Núñez.

En esa acción participaron también miembros del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) y de CEJOBASA, quienes también exigieron a los tres niveles de gobierno atender el derecho a la salud.

El presidente de Rebicam, Solorio Almazán lamentó que en hospitales del estado de Guerrero carecen de suministros médicos y de una correcta atención.

Afirmó que el miércoles pasado en el Hospital General de Ciudad Renacimiento no hubo medicamentos para atender problemas de estómago, y  un respirador del quirófano no funcionó.

“Ese hospital está en las peores  condiciones, no se puede ni atenderse a los pacientes que llegan al hospital (…) el artículo Cuarto Constitucional señala que el derecho a la salud es un derecho de todos y cada uno de los mexicanos. En diciembre del año pasado las instituciones de salud del estado reforzaron que se contaba con  800 millones de pesos para medicamentos”.

"Pero nunca, nunca le aclararon a los ciudadanos cuáles fueron las empresas que les vendieron estos medicamentos, y nunca les aclararon a los ciudadanos quiénes fueron los que vendieron esta clase de medicamentos. Nunca también les aclararon a los mexicanos y acapulqueños, ni a nadie, la calidad de medicamentos que estaba comprando la Secretaría de Salud", informó Solorio Almazán.

Solorio Almazán aseveró que en esos hospitales existe favoritismo para cambios de códigos y adscripciones, y que se ha convertido en un botín político para beneficiar a familiares y amigos.

"Esto es un reclamó, en donde no podemos ser apáticos porque la salud debe ser para atender a los mexicanos, y no podemos ser apáticos a los cambios de adscripciones de nuestros cinco compañeros", dijo Javier Solorio, presidente de Rebicam.

Al final de la manifestación, los trabajadores afectados del Hospital General de Donato G. Alarcón repudiaron las acciones de la secretaria general del Sindicato de Salud, Beatriz Vélez Núñez.

Como muestra de su rechazo, al menos dos de los cinco trabajadores afectados se sacaron sangre, y la colocaron en una de las mantas de protesta, con la que remarcaron las letras que tenía consignas en contra de Vélez Núñez.