Una pareja de jóvenes apasionados que se encontraban bajo la sombra de un árbol de amate en el interior del Parque Papagayo, en el puerto de Acapulco, Guerrero, estuvieron a punto de ser aplastados cuando una fuerte corriente de aire lo  derribó desde la raíz y si no fuera porque segundos antes decidieron retiraron del lugar, no la estuviera contando.

"Caminamos apenas unos pasos, cuando de repente escuchamos un ruido y el tronar de las ramas, y ‘zaz’ que cae de golpe el árbol”, expresó el muchacho mientras los ojos se le salían de sus cuencas. El arbol medía más de 15 metros de altura y bien podría pesar más de  una tonelada.

“¡Dios mío, lo bueno que decidimos salir del auditorio del Parque Papagayo, un segundo atrás de nosotros cayó el árbol, si no nos plasta y nos mata", dijo la chica exaltada ya sin la pasión encima y con las ganas de no regresar más al lugar del accidente.

Un vendedor de raspados, indígena que paga un dineral de renta por trabajar en la zona, fue testigo del momento en que el amate cayó encima de las estructuras de tubos que apenas habían sido colocados como cerco en el auditorio del Parque Papagayo precisamente para que las parejas no entraran en ese lugar.

"Por lo regular, en esa zona donde cayó el árbol, siempre está lleno de ‘parejitas’, pero al momento que cayó casi cayendo la noche, ya se  habían salido muchas y solamente estaba una que no sé cómo es que se salieron segundos antes de que el viento lo derribara", contó.

Luego de la caía del árbol, personal del cuerpo de Bomberos, acudió a la zona y acordonó el perímetro para evitar el paso de las personas que acuden a esa lugar a realizar actividades deportivas.

Con sierras, empezaron a cortar los troncos que habían derribaron parte de la barda de tubos colocadas en el auditorio de usos múltiples de ese parque recreativo. Por fortuna al momento del incidente no hubo personas que resultaran lesionadas y como luego dicen, de milagro las única pareja que estaba en el lugar, decidieron caminar y salir antes de que les cayera encima el amate.