El alcalde Marco Antonio Leyva Mena advirtió que no se permitirán más asentamientos en zonas irregulares de la ciudad y que se “aplicará la ley” contra quienes fueron reubicados en 2013 por la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) y regresaron a vivir a las áreas de alto riesgo.

Tras la tromba de la noche de este jueves, resultaron inundadas por lo menos 30 viviendas en la ciudad. Sin embargo, Leyva Mena dijo que desconoce cuántas familias se encuentran en zonas de riesgos, porque “en la entrega-recepción” de la pasada administración de Mario Moreno Arcos no le dejaron esa información.

Dijo que por ese motivo harán un censo para conocer el número de familias en riesgo. Por ahora, añadió, vigilan las 54 barrancas de la ciudad, de las cuales 14 son “delicadas y les tenemos una atención de manera permanente”.

El alcalde fue consultado este día al concluir una visita a la colonia Miguel Hidalgo, donde los vecinos lo invitaron a recorrer una barranca y le mostraron las casas que han construido en zonas de alto riesgo y han invadido áreas verdes.

Ante esto, dijo que no permitirán “más asentamientos irregulares. Estamos en el proceso de recuperación de áreas verdes que también contienen muchas áreas de barrancas como es el caso que ahorita detectamos. Lo que necesitamos es valorar otras áreas de terreno muchos más seguros”.

Leyva Mena, dijo que las familias que fueron reubicadas al predio El Mirador, tras las afectaciones por la tormenta Manuel y el huracán Ingrid en septiembre del 2013 y regresaron a las zonas de alto riesgo se les “aplicará la ley”.

“Hay familias que ya les dieron la vivienda y no se quieren pasar (al Mirador), entonces hay que invitarlos a salir; estamos en un proceso de diálogo con ellas, pero al final del día tenemos que aplicar la ley. No podemos dejar el mismo asentamiento en el mismo proceso de asentamiento irregular. Si la naturaleza nos está diciendo que esa es una zona de riesgo y dejamos a estas personas asentadas será responsabilidad de la autoridad lo que les pase”, dijo.

Se le recordó que las familias no han salido de sus hogares porque el predio El Mirador aún le faltan los servicios como la electricidad y el agua potable, a lo que Leyva se deslindó y aseguró que el ayuntamiento es responsable de la introducción de los servicios en el exterior del fraccionamiento y en su interior le corresponde a la empresa constructora.

“Hay que deslindar responsabilidades: el ayuntamiento es responsable hasta afuera del fraccionamiento; así quedó asentado en el convenio, que hasta afuera el ayuntamiento tiene la responsabilidad del agua y luz y es responsabilidad de la empresa hacer lo mismo en el interior”, aclaró.

El secretario de Protección Civil municipal, Gustavo Vera Guevara, ha manifestado que tiene el registro de por lo menos 100 familias que fueron reubicadas al predio El Mirador, pero hasta el momento permanecen sobre el río Huacapa a la altura de la colonia El Amate, al norte de la ciudad.

Analiza la CETEG retirar su campamento En otros temas, el alcalde informó que tuvo una reunión con los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) a quien les pidió que retiren sus carpas ubicadas sobre la avenida Ruffo Figueroa, para que permitan el libre tránsito, pues por la zona se ubica un refugio.

Los maestros llevarán dicha propuesta a su asamblea, para analizar si liberan un carril de la vía. De no liberarse la vía, el albergue que se ubica en el CREA será cancelado, adelantó Leyva Mena.

En días pasados, trabajadores de la Secretaría de Protección Civil municipal, intentó retirar las carpas que se encuentran abandonadas en el lugar, pero los maestros se lo impidieron.