El fiscal General Javier Olea Peláez aseguró que los secuestradores del empresario Gustavo Borja García exigieron a su esposa Rosalba Rendón Andrade, la síndica procuradora del ayuntamiento de Pungarabato, que renunciara al puesto.

Detalló que la familia del empresario de Tierra Caliente, Gustavo Borja no ha permitido la intervención de la FGE en las investigaciones por su secuestro; sostuvo que pidieron un rescate y pidieron la renuncia de la síndica Rosalba Rendón.

En declaraciones al concluir el acto de entrega de instalaciones en Ciudad Judicial, confirmó que los hechos de violencia que se registraron en la comunidad de El Cundancito ocurrieron tras una reunión que fue convocada para que pactaran los jefes de plaza del Cártel de la Sierra, Los Caballeros Templarios y El Cártel Jalisco Nueva Generación.

A pregunta expresa sostuvo que es probable que El Chaparro todavía continúe en la zona aledaña al municipio de Chilapa porque “como ustedes saben se escapó en una zona muy conflictiva y esperamos que lo podamos agarrar y esperamos seguir investigando sobre todo con el operativo” que se implementó en la zona.

Sobre el incremento de la violencia en el primer mes del año comparado con el anterior y el registro de hechos de sangre en las siete regiones del estado sostuvo que “yo no puedo negar que hay violencia en Guerrero, de que hay violencia”.

“Desafortunadamente lo que está haciendo la fiscalía no se ve, hemos detenido a muchísimas gentes, y las hemos puesto a disposición del poder Judicial, les han dictado formal prisión, pero desafortunadamente las gentes que detenemos pues vuelve a haber más violencia, y más violencia”, acotó.

Dijo que por la tarde ayer sostendría una junta con sus colaboradores y la semana señalaría qué tipo de operativos iba a desarrollar la Policía Investigadora Ministerial porque “tengo que seguir actuando más virulentamente, con objetividad aunque no se vea, pero si logrando detener a cabecillas” de los grupos delincuenciales.

Al fiscal se le preguntó si la fiscalía contaba con las condiciones para efectuar la detención de cabecillas de los grupos delincuenciales toda vez que no se ha logrado la captura de los principales operadores de los cárteles del narco que operan en Guerrero. Tal es el caso de El Tequilero, y Jhony Hurtado Olascoaga, El Pez, quienes mantienen una disputa por el control de los territorios de la región de la Tierra Caliente, así como de Zenen Nava, El Chaparro que disputa las plazas de los municipios del Centro del estado.

“Tenemos que pegarle a Los Ardillos”, dijo, grupo delictivo que mantiene su centro de operaciones en el municipio de Quechultenango, “creo que la sociedad guerrerense está harta de las extorsiones, y también el gobierno, pero no es tan fácil. Con dinero o sin dinero le voy a hacer frente a la delincuencia”.

El fiscal confirmó que lo que se desencadenó las recientes masacres registradas en la Tierra Caliente en las que fueron asesinadas 10 personas se debió a que se reunieron tres grupos delictivos: Los Caballeros Templarios, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNJ) y el Cártel de la Sierra. Y agregó que el encuentro fue para tomar acuerdos, y al no llegar a eso, y al “calor de los mezcales, se mataron, mataron a gente importante de los tres cárteles y seguramente mucha gente corrió”.

El fiscal mencionó que tras los hechos de violencia en la Tierra Caliente pueden que aparezcan más cadáveres debido a los heridos que resultaron en la refriega; así mismo, abundó en que “hay reportes” de personas desaparecidas.

Confirmó que se localizaron tres cadáveres en el municipio de la Tierra Caliente y que todo apunta a que se trata de sicarios que resultaron heridos en los hechos de violencia. Explicó que seguramente los jefes de los cárteles pudieron haber sido convocados por el padre de la quinceañera que estaba siendo festejada en El Cundancito.