México.- El subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población, Alejandro Encinas, informó que la Secretaría de Gobernación analiza los casos de 538 personas presas “de conciencia” con el fin de buscar su liberación.

En un acto de reivindicación por la inocencia de los 6 indígenas defensores de San Pedro Tlanixco, quienes fueron liberados entre febrero y abril de este año tras pasar más de 12 años en prisión por un delito que nunca se les comprobó, Encinas señaló que en lo que va de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido puestos en libertad 25 activistas.

Detalló que la mayoría de los casos que se revisan se concentran en estados con problemas de marginación, comunidades indígenas y zonas donde hay conflicto permanente por disputa de los recursos naturales y su explotación, “vamos a trabajar para que aquellas personas que hayan sido objeto de abuso de autoridad y estén en la cárcel".

Respecto a la liberación de Dominga González Martínez, Teófilo Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Mireles, Marco Antonio Pérez González y Lorenzo Sánchez Berriozábal, Encinas reconoció que fueron “víctimas de abuso de autoridad por oponerse al despojo del agua y las tierras, que les fueron arrebatados en actos de corrupción y complicidad”.

Reconoció que haber estado en prisión por un delito que no cometieron “es una injusticia que difícilmente se podrá reparar”, y puntualizó la violación grave a sus derechos humanos de ellos, sus familias y toda la comunidad.

Los 6 indígenas de San Pedro Tlanixco formaban parte de la Comisión para la Defensa del Agua durante 2003 cuando el gobierno de Vicente Fox confronto al pueblo por las concesiones de dos manantiales.

El primero de abril de 2003, miembros de la Asociación de Floricultores de Villa Guerrero (Asflorvi) acudieron a la comunidad y uno de ellos, Alejandro Isaak Basso, murió al caer en un barranco, muerte por la cual fueron acusados y sentenciados a 50 años de prisión.

Durante el acto de reivindicación, Dominga, Teófilo y Pedro agradecieron al gobierno su liberación y pidieron a Encinas protección del Estado mexicano, “que no haya represalias para el pueblo, y que se siga apoyando a más presos pues por ser pobres y muchas veces no tienes para pagar abogados”.