EU, AFP.-El presidente republicano del poderoso Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos renunció a su cargo el jueves después de que el FBI confiscara su teléfono celular en una investigación sobre supuesto uso de información privilegiada vinculada a la pandemia de coronavirus.

El senador Richard Burr dijo que informó al líder de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, que renunciaría a la presidencia del comité temporalmente mientras la policía federal investigaba el caso.

"El trabajo que hacen el Comité de Inteligencia y sus miembros es demasiado importante como para arriesgarse a obstaculizarlo de alguna manera", dijo Burr en un comunicado, señalando que este paso permitirá que se prosiga sus labores "sin distracciones externas".

Burr es investigado para determinar si se aprovechó de su acceso interno a inteligencia altamente clasificada para vender acciones propias en febrero, antes de que estallara la pandemia de coronavirus, y mientras se informaba a los estadounidenses que la amenaza por la enfermedad era baja.

El diario Los Angeles Times dijo que agentes federales con una orden de captura incautaron el teléfono celular de Burr el miércoles por la noche en su casa de Washington DC. Antes, habían accedido a los archivos personales de Burr en su cuenta de iCloud, dijo, citando a funcionarios.

NBC News también informó sobre la confiscación, según una alta fuente no identificada.

El legislador de Carolina del Norte empezó a ser investigado después de que reportes mostraran que había vendido acciones y advertido a sus donantes de la inminente pandemia de COVID-19 en febrero, mientras la Casa Blanca minimizaba el peligro.

Repentina venta de acciones

Burr, que recibe informes casi diarios de la comunidad de inteligencia estadounidense sobre las amenazas al país, escribió en el sitio web de Fox News el 7 de febrero que el gobierno de Estados Unidos estaba "mejor preparado que nunca" con relación a la COVID-19.

Pero el 13 de febrero, el senador y su esposa vendieron repentinamente entre 628.000 y 1,7 millones de dólares en acciones, reveló el grupo de medios ProPublica en marzo, citando documentos financieros. El mismo día, el cuñado de Burr vendió hasta 280.000 dólares en acciones, informó ProPublica la semana pasada.

Las bolsas se han desplomado con el avance de la enfermedad. Estados Unidos registra hasta ahora 1,4 millones de contagios y supera las 85.000 muertes, más que cualquier otro país.

Burr, quien recibe mucha de la misma información de inteligencia que la Casa Blanca, claramente tenía una visión diferente de lo que el gobierno de Donald Trump decía públicamente.

Dos semanas después de la venta de sus acciones, Trump aseguró al público que los 15 casos de coronavirus en Estados Unidos reportados hasta entonces podrían ser el pico.

El mismo día, Burr dijo a una reunión privada de donantes que el coronavirus era una amenaza similar a la gripe española de 1918, que mató a decenas de millones de personas.

"Hay una cosa que puedo decir sobre esto: es mucho más agresivo en su transmisión que cualquier cosa que hayamos visto en la historia reciente", dijo.

Dos senadoras en la mira

Una investigación del FBI de un senador de alto rango es rara y habría sido aprobada en los niveles más altos del Departamento de Justicia, según especialistas legales.

Burr es respetado por mantener al Comité de Inteligencia independiente de presiones de política partidaria.

Pero sus transacciones bursátiles provocaron indignación cuando millones de inversionistas vieron caer sus acciones con el cierre de gran parte de la economía mundial.

También llamó la atención sobre al menos otros dos senadores que hicieron cambios sustanciales en sus inversiones en vísperas del estallido de la COVID-19: la demócrata Dianne Feinstein y la republicana Kelly Loeffler.

Feinstein, también del Comité de Inteligencia del Senado, dijo que sus inversiones se mantienen en un fideicomiso ciego y que las ventas de acciones de su esposo, un destacado financiero de California, no estaban relacionadas con la pandemia.

Loeffler, la integrante más rica del Congreso, está casada con Jeffrey Sprecher, presidente y principal propietario de la Bolsa de Nueva York a través de su empresa Intercontinental Exchange.

Según reportes, la pareja vendió hasta 3,1 millones de dólares en acciones entre fines de enero y el 14 de febrero.

El FBI ha investigado las transacciones de Feinstein, pero no se sabe si también está investigando a Loeffler, quien ha negado cualquier acto inapropiado.