El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Javier Lozano Alarcón calificó de cínico al diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Jorge Carlos Ramírez Marín, por anunciar que su partido denunciará al PAN y al Gobierno de Puebla por el reparto en dicha entidad de tinacos azules, cuando él mismo ha incumplido la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto sobre deslindar responsabilidades tras el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel, que impactaron Guerrero en septiembre del 2013.

Ambos fenómenos meteorológicos dejaron como saldo 150 personas muertas, 68 desaparecidos, un millón 200 mil damnificados, 36 mil 961 casas afectadas y daños estimados en 75 mil millones de pesos, la mayor parte en Guerrero, la entidad de la República que resultó más afectada.

“Ramírez Marín es un gran cínico. El Presidente de la República le encargó una investigación, como Secretario de Desarrollo Urbano (Agrario y Territorial), sobre las inundaciones de los huracanes en Acapulco y cuándo presentó sus conclusiones. Jamás. Para encubrir a las administraciones del PRI”, sostuvo el senador poblano.

Lozano, quien es coordinador de la campaña del candidato del PAN al Gobierno de Puebla, José Antonio Gali Fayad, desestimó la denuncia tricolor y advirtió que está listo para “darle un llegue” a Peña Nieto.

“No les voy a dejar pasar una. Y cada vez que ‘le quieran dar un llegue’ al gobernador Rafael Moreno Valle, yo sé lo voy a regresar pero a Peña Nieto. Porque si hay alguien vulnerable, es el Gobierno de la República”, dijo

A 15 días del inicio de las campañas electorales, los gobiernos del Estado y del Municipio de Puebla, ambos emanados del PAN, intensificaron la entrega de tinacos color azul a beneficiarios que den copia tanto de su credencial de elector como de su CURP.

El huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel impactaran el territorio nacional, con saldo de 150 muertos y daños por 75 mil millones de pesos, sin embargo, a la fecha no hay responsables por el otorgamiento de permisos de construcción en zonas de alto riesgo de Acapulco, que magnificaron el desastre natural. El deslinde de responsabilidades fue ordenado por Peña Nieto el 27 de septiembre de 2013 a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en ese entonces a cargo de Jorge Carlos Ramírez Marín, quien debió realizar un informe y presentarlo el 20 de octubre de ese año, pero no lo hizo.

Ramírez Marín ya dejó la Sedatu, dejando el cargo a Jesús Murillo Karam y ahora está al frente de la dependencia Rosario Robles Berlanga, quien tampoco ha presentado el informe de deslinde de responsabilidades contra 27 ex funcionarios públicos, incluidos los ex alcaldes Alberto López Rosas, Félix Salgado Macedonio, Manuel Añorve y Luis Walton Aburto, por otorgar miles de licencias de construcción en zonas de alto riesgo. “Esto implicará conocer cuáles fueron las zonas en las que, de manera inapropiada y con permisos, seguramente también sin sustento legal, se otorgaron y donde se edificaron construcciones, lo que impidió que se drenara adecuadamente el agua que se acumula por los ríos en esta región y que, a partir de ello, se realice la investigación correspondiente”, expresó el mandatario nacional durante una reunión de evaluación de daños por Ingrid y Manuel. Ingrid se formó en el océano Atlántico el 12 de septiembre de 2013 y tuvo su mayor fuerza los días 15 y 16 de ese mes, lo cual coincidió con el paso de Manuel, desde el Pacífico, que también alcanzó su mayor fuerza en dichos días. Desde el 11 de septiembre del 2013, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió de la formación de ambos fenómenos climatológicos, y el 12 de septiembre emitió la alerta. A pesar de esto, no fue sino hasta el 15 de septiembre, en pleno festejo por el Día de la Independencia, que se instaló el Comité Nacional de Emergencia, cuando ya sea acumulaban lluvias intensas de cuatro días. Según reportó la Conagua, entre el 11 y el 18 de septiembre de ese año en Guerrero cayeron 987 mililitros, lo cual representa 70 por ciento del promedio anual de las lluvias en Acapulco, y el pico de estas precipitaciones fue el 15 de septiembre, un acontecimiento "histórico", tal como lo calificó la dependencia federal.