Ciudad de México.- El empresario mexicano José Susumo Azano Matsura fue sentenciado a tres años de prisión en Estados Unidos, después de que finalizó su juicio en una Corte de San Diego, California, en el que se comprobó que aportó casi 600 mil dólares a campañas políticas de aspirantes y candidatos a la alcaldía de dicha ciudad, entre ellos al ex alcalde Bob Filner, lo cual se considera un delito federal, ya que está prohibido que un extranjero done dinero a campañas electorales de ese país.

Además, Azano -uno de los principales proveedores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) mexicana de tecnología y equipos de comunicación para el servicio de espionaje, con ganancias superiores a los 5 mil millones de pesos-, tendrá que pagar una multa de 560 mil dólares, según lo ordenó el juez federal Michael M. Anello.

Según la evidencia aportada por la Fiscalía en la Corte, Azano apoyó a dos candidatos en el proceso electoral 2012, Bonnie Dumanis, quien hasta unos meses era la fiscal general del condado de San Diego, y a Bob Filner, quien según un testimonio en la Corte, llegó al cargo con ayuda del mexicano, pero tuvo que renunciar seis meses después por acusaciones de acoso sexual en su contra.

La Fiscalía Federal del Distrito Sur de California comprobó cómo el empresario de 52 años de edad, en colaboración con hijo, Edward Susumo Azano Hestercon, que sí es ciudadano estadounidense, y el asesor político Ravneet Singh, buscó prestanombres para depositar dinero a las cuentas bancarias de los candidatos referidos.

Azano Matsura tenía el estatus migratorio de residente en Estados Unidos y residía en una lujosa mansión en la isla Coronado, el mismo fraccionamiento en el que Elba Esther Gordillo tenía una casa. En febrero de 2014, el empresario mexicano fue detenido y puesto en arraigo domiciliario.

Cuando fue presentado ante la Corte, el empresario se declaró no culpable de los cargos. A los tres acusados se les encontró culpables desde septiembre de 2016, sin embargo, el proceso de sentencia tardó más de un año. Ravneet Singh recibió 15 meses de encarcelamiento, mientras que Edward Azano, fue condenado a 12 meses de libertad condicional.

Las investigaciones de la Fiscalía y otras agencias federales encontraron que el interés detrás del empresario para las aportaciones económicas a las campañas, era desarrollar un complejo residencial y comercial de lujo en las costas de San Diego, que le dejaría millones de dólares en ganancias.

Además de las 36 aportaciones económicas que Azano -ahora preso en el Centro Correccional Metropolitano de San Diego- hizo durante el proceso electoral 2012, al empresario se le sentenció también por posesión de una pistola semiautomática Sig Sauer nueve milímetros con visión láser, la cual tenía consigo al momento de su detención.

Durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, Azano vendió a la Sedena equipos de escucha telefónica y geolocalización, así como de intrusión y extracción de datos de smartphones y computadoras, mediante contratos valuados en más de cinco mil millones de pesos, adjudicados directamente a su empresa: Security Tracking Devices.