México.- A pesar de que los servicios de atención a la violencia contra las mujeres fueron declarados “esenciales” durante la pandemia de COVID-19, a los que atienden a mujeres indígenas el gobierno los dejó sin dinero en plena contingencia.

Se trata de las Casas de la Mujer Indígena y Afromexicana (CAMIs). Hay 35 en el país enfocadas sobre todo en dos vertientes: derechos sexuales y reproductivos, y prevención y atención de la violencia de género. Funcionan a través de subsidios del Programa de Derechos Indígenas, a cargo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

La convocatoria para acceder a ese dinero se publicó desde inicios de año y estuvo vigente durante todo febrero. Las encargadas de las CAMI presentaron sus informes de actividades del año pasado y sus proyectos para seguir trabajando este año, con montos que van de los 350 mil pesos al millón y medio para las que ya tienen más tiempo y servicios. Los subsidios solían llegar en abril o mayo, aunque el año pasado ya se habían atrasado hasta junio.

Pero el pasado 3 de abril, el INPI publicó el aviso de que se suspendía la publicación de resultados y, por lo tanto, la entrega de dinero de todas las convocatorias del Programa de Derechos Indígenas. El argumento fue que no hay condiciones para los proyectos y para proteger a los beneficiarios, a pesar de que las CAMI ya están en marcha y algunas tienen casas temporales que sirven de refugio a mujeres originarias víctimas de violencia familiar.

“Se ha determinado posponer la publicación de los resultados relacionados con dichas Convocatorias, dada la imposibilidad de iniciar con la implementación de los proyectos que resulten aprobados y con la firme convicción de cuidar y proteger la salud de la población beneficiada perteneciente a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas que atiende este Instituto”, señaló el organismo en un comunicado.

“Dichos resultados se darán a conocer con posterioridad al día 30 de abril del presente año, o cuando las condiciones así lo permitan”, agregó.

La Secretaría de Hacienda fue quien decidió reservar el dinero que estaba destinado a este programa para atender la contingencia por COVID-19.

Con información de Animal Político