México.- El pasado miércoles, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dijo que una propuesta que presentará la secretaria de Bienestar, es el ya no entregar directamente recursos a estancias infantiles, sino darle el dinero para ese fin directamente a los padres, o incluso dárselos a “las abuelas” de las familias, que seguramente cuidarán mejor a los niños.

Lo anterior fue el inicio de un debate sobre la responsabilidad del trabajo de cuidados, enfocado principalmente a la expresión de que las mujeres son las “cuidadoras” de la familia.

Christian Mendoza, investigadora del Instituto de Liderazgo Simone Beauvoir (ILSB), señaló que tanto la propuesta como los comentarios del secretario “refuerzan los estereotipos de género de las “mujeres cuidadoras en el hogar”, y al mismo tiempo, retira la responsabilidad institucional que tiene el Estado de la provisión de servicios de cuidado de calidad”. 

“Además de la brecha de género, fortalece las brechas de desigualdad social. Por ejemplo, una familia con cuatro niños va a invertir más tiempo en su cuidado y por lo mismo, habrán más obstáculos para que las personas que cuiden puedan participar en el marcado de trabajo o capacitarse para tener un mejor empleo”, enfatizó Mendoza.

La idea de que las abuelas y mamás dediquen más tiempo a cuidar “genera un incremento en el número de horas destinadas al cuidado y no en otras actividades para su desarrollo como personas, y como mujer”.

Respecto al recorte presupuestal a estancias infantiles, la integrante del ILSB refirió que les sorprende la medida porque la insistencia desde las organizaciones que estudian el tema, es que la infraestructura de servicios de cuidados debe fortalecerse y expandirse, pues se lograría que niños y niñas puedan desarrollar en mejores condiciones y que más madres o padres de familia puedan tener flexibilidad para trabajar, participar en otras actividades o estudiar.

De acuerdo con Christian, “la idea que se tiene detrás de este recorte es que las familias son los mejores lugares para cuidar pero no es cierto, no todas las familias tiene las condiciones para cuidar ni los mejores espacios. En las estancias, los niños tiene la posibilidad de desarrollar otras habilidades: psicomotoras, de relaciones sociales, nutricionales”.

La solución debe tener una visión de derechos humanos porque cuidar y ser cuidado son derechos constitucionales, “ahí que sea responsabilidad del Estado el diseño de un modelo integral de cuidado y no solo con acciones de dar retribuciones pues no serviría de nada sino se complementa con la redistribución de trabajo, ya que incluso ensancharía la brecha de género”.