México.-En redes sociales circula un video en el que presuntos sicarios del Cártel de Sinaloa se grabaron con armas de grueso calibre, entre ellas, una ametralladora Browning antiaérea instalada en una camioneta, antes de que salieran a patrullar las calles del estado de Durango.

En el clip de 48 segundos de duración, se observa a uno de los sicarios vestido con ropa tipo militar quien escucha el narcocorrido “Seguimos laborando” del Grupo TR3S60, a bordo de una camioneta que tiene instalada una ametralladora Browning antiaérea, similar a la que portaban los sicarios del cártel comandado por Ismael “El Mayo” Zambada, el pasado 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa.

El sicario, al que no le importa mostrar su rostro, canta fragmentos del narcocorrido al tiempo que graba a otro de sus compañeros quien porta un arma de alto poder y sube a otra de las camionetas que, de acuerdo a las imágenes, forma parte de un numeroso convoy.

El narcocorrido “Seguimos laborando” del Grupo TR3S60, describe el arsenal con el que cuenta el grupo delictivo para enfrentar a sus enemigos.

"Traemos tostón, RPG tumba avión, granadas de fragmentación, parque ilimitado, balas expansivas, ya saben, M60 una Glock, cuerno con tubo, rifle de huevos, parque ilimitado Balas expansivas, ya saben".

El Cártel de Sinaloa, opera principalmente en Sinaloa, aunque tiene presencia en más de la mitad de los estados en México y en casi toda la frontera con Estados Unidos.

Compiten con el Cártel Jalisco Nueva Generación en el trasiego de droga a nivel nacional e internacional.

El operativo fallido en Culiacán para detener a Ovidio Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, mostró cómo es la nueva generación de narcos mexicanos, que si bien en el pasado ya había dejado atrás códigos que respetaron durante años, nunca atacó abiertamente a la población civil, como se vio la semana pasada en Culiacán, Sinaloa.

Analistas señalaron que la ofensiva del Cártel de Sinaloa para evitar la detención de Ovidio Guzmán no fue una acción improvisada sino que la organización criminal mostró que ya tenía planeado cómo actuar en caso de una emergencia, la muestra fue que en cuestión de minutos, distintos comandos bloquearon vialidades, quemaron vehículos, retuvieron a militares, se apostaron frente a un complejo donde viven esposas e hijos de soldados, y amedrentaron al gobierno enviando videos y mensajes por radio.

“Estamos frente a una nueva generación de crimen organizado que no respeta los civiles”, dijo Cristóbal Castañeda, secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, a la agencia Reuters y citado por la cadena estadounidense Univision.

El periodista Hugo Gutiérrez, de la agencia gubernamental Notimex, describió en un artículo cómo ciertos “códigos” se violaron en ‘La batalla de Culiacán’. Uno de estos era no dañar a los que viven en el bastión del cartel. Sin embargo, en esta ocasión, la organización aterrorizó a la población y puso en riesgo a objetivos civiles, como las familias de los militares de la zona.

“Sus pistoleros no respondieron así cuando recapturaron a ‘El Chapo’ en 2014 en un condominio de Mazatlán, ni cuando lo volvieron a arrestar en una calle de Los Mochis en 2016”, destacó Univision.

“El operativo rabioso de los seguidores de Guzmán López disparando en medio de la sociedad civil para su liberación, incluso con acciones videograbadas por ellos mismos, no es comparable a la estrategia criminal que utilizó su padre durante tres distintas detenciones como capo del Cártel de Sinaloa”, expresó Gutiérrez. “En Culiacán no sabían lo que significaba aventarse al pavimento junto con sus hijos”.

Anteriormente, otros expertos en el tema, como el periodista Javier Valdez, presuntamente asesinado por el Cártel de Sinaloa, advirtieron que en México se gestaba una nueva era en el narco en la que ya no existirían reglas y en la que ya no se respetarían ni siquiera las vidas de los niños.

El saldo del ataque del Cártel de Sinaloa a las fuerzas del Estado fue de 14 personas muertas, entre las cuales había cuatro civiles. También se registraron 19 narcobloqueos a través de los cuales la organización criminal hizo una muestra de fuerza con armas largas y de uso exclusivo de ejércitos como la ametralladora Browning M2. Su debut fue en la Segunda Guerra Mundial, pero desde entonces se la utilizó en otros conflictos bélicos como la guerra de Corea, Vietnam, de los Seis Días, Yom Kippur, guerra civil camboyana, Malvinas, Irán e Irak, Golfo, Afganistán... la lista es interminable.

Es conocida como “la madre de todas las ametralladoras” por su fama mundial y su efectividad y poder de fuego. Mide casi dos metros y pesa cerca de 40 kilos que pueden llegar a 60 si se incluye el trípode. Su alcance efectivo es uno de sus puntos fuertes: 1.800 metros. Sin embargo, cuando fuera usada como artillería antiaérea, su rango era de 300 metros, fundamentalmente para repeler a helicópteros o aviones de baja velocidad. Faltaba un detalle: puede disparar 550 proyectiles por minuto.