México.-La violencia generada por el crimen organizado en Guanajuato parece imparable. Al menos siete hombres fuertemente armados ingresaron al Hospital General de Salvatierra, para llevarse a un hombre herido a quien asesinaron y después su cuerpo fue encontrado, abandonado, en un municipio cercano.

El ingreso del comando quedó grabado por cámaras de seguridad del nosocomio, en el que se observa a los hombres someter al único guardia de seguridad y a quien obligan a ayudarlos a buscar a su víctima. Después de revisar varios cuartos, finalmente dos sicarios se lo llevan con todo y cama.

En su momento se informó que los sicarios le quitaron los teléfonos celulares al personal para evitar que dieran aviso a la central de emergencias.

Los hechos ocurrieron el pasado jueves 21 de noviembre, pero apenas se dieron a conocer las imágenes a la prensa local y nacional.

Horas después de la irrupción en el hospital, se reportó al sistema de emergencias de Santiago Maravatío la existencia de restos humanos del bulevar Torres Landa. Era el cuerpo desmembrado del hombre que fue sacado del hospital de Salvatierra, sobre unas sábanas color blanco y una cobija, con un mensaje escrito en una cartulina.

Pero este hecho no fue el único. También se reportó el ingreso de otros dos comandos en los hospitales públicos de Juventino Rosas y Apaseo el Grande.

En este último municipio, un grupo armado irrumpió en el hospital donde asesinaron a un hombre y se llevaron con violencia a un hombre que era atendido por heridas de bala, justo después de los operativos realizados por la Fiscalía General de Justicia y el Ejército Mexicano en la zona Laja Bajío.

Sophia Huett, comisionada de Seguridad estatal, declaró a Milenio que el personal médico de los hospitales no resultó afectado, pues este tipo de ataques son “muy dirigidos”, pero anunció que se reforzará la vigilancia en los hospitales con la participación de las secretarías de Seguridad Pública y Salud.

Reconoció que en semanas recientes el sur de estado se vive una situación difícil debido a la disputa entre bandas criminales.

El miércoles 27 de noviembre, como respuesta a un operativo en el que se realizaron cateos a diversos domicilios presuntamente utilizados como casas de seguridad, se reportaron diversos bloqueos con vehículos incendiados, en la vía Juventino Rosas- Celeya.

De acuerdo con las autoridades, en los últimos días, en Guanajuato se registró el homicidio de al menos 37 personas en 10 municipios distintos.

En el estado de Guanajuato opera mayoritariamente el Cártel de Santa Rosa de Lima, dedicado básicamente al huachicol (robo de combustible). Su origen se remonta a 2014 cuando eran un grupo que robaba el suministro de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), encabezado por David “R”, “El Güero”, quien era jefe de José Antonio Yépez “El Marro”.

La organización cobró notoriedad cuando “El Marro” asumió el liderazgo y en octubre de 2017 le declaró la guerra al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control del robo de combustible en el llamado “Triángulo de las Bermudas”, integrado por los municipios de: León, Irapuato, Salamanca, Celaya y Los Apaseos, por donde pasan ductos de Pemex; así como por la venta de droga, secuestro y extorsión.

La organización se llama así en honor a la comunidad Santa Rosa de Lima, perteneciente al municipio de Villagrán, Guanajuato, de donde son originarios sus integrantes.

Según investigaciones de la Policía Federal, el círculo cercano de “El Marro” está integrado por 14 personas, entre ellas su hermana, presuntamente encargada de las actividades ilícitas en Celaya. Sus operadores financieros se presume que son tíos de “El Marro", quienes lavan el dinero obtenido de las actividades ilícitas.

El pasado mes de octubre, Sophía Huett, comisionada de Seguridad en Guanajuato, dijo que es cuestión de tiempo para que se logre la captura de José Antonio Yépez, “El Marro", así como de otros cabecillas del Cártel de Santa Rosa de Lima. Sostuvo que se encuentra acorralado y que su rastreo lo ha obligado a vivir en condiciones de incomodidad.

Indicó que las propiedades que le han incautadas en Santa Rosa de Lima y en comunidades vecinas, donde se sabe que estuvieron bajo control de este grupo delictivo, se encuentran en proceso de extinción de dominio, lo que es una prueba de que su actividad delictiva les permitía vivir con lujos.

La funcionaria aseguró que los audios difundidos y las propiedades que le fueron aseguradas son parte de la investigación.

“Es cuestión de tiempo, es cuestión de seguir con los trabajos de inteligencia e investigación, como se han venido haciendo para detener al líder de las organizaciones. Hay un punto en el que sí coincidimos, es que las condiciones en que se podría encontrar al líder de esta organización no son las más cómodas; cada día la situación se encuentra más compleja y esto implica desde dormir al aire libre hasta pasar la noche en un lugar distinto”, explicó.