Chilpancingo, Guerrero.- El delegado del Instituto Nacional Electoral (INE) en Guerrero, Dagoberto Santos Trigo dijo este viernes que en los lugares donde no haya garantías de seguridad, como en los pueblos desplazados por violencia, no serán instaladas casillas para las elecciones del próximo 1 de julio.

A pesar de estar documentado el desplazamiento de personas de comunidades ubicadas en municipios como Heliodoro Castillo, Arcelia, San Miguel Totolapan, Chilapa y Zitlala, el instituto electoral no cuenta con un mapa de zonas de riesgo.

En un clima de violencia y asesinatos de políticos, el órgano electoral ha optado por tomar algunas precauciones para blindar el desahogo del proceso electoral, tales como evitar actividades vespertinas de su personal.

“Para nosotros lo principal ante todos es la vida, y si hay riesgo en la vida... nosotros protegemos la vida”, indicó Santos Trigo.

Señaló que de momento, el INE no tiene un mapa de zonas consideradas de peligrosidad, las cuales pudieran inhibir las actividades electorales, sin embargo, dijo que en el momento adecuado los consejos distritales locales y federales, determinarán las acciones para proteger al personal.

“Muchos medios nos preguntan por la violencia, nosotros no estamos preparando a los ciudadano para combatir, sino para adiestrar lo mejor posible a los funcionarios con la propia problemática qué hay no solamente en Guerrero sino en todo el paso, derivado de la violencia”, añadió.

El funcionario electoral habló de una coordinación con las autoridades encargadas de la seguridad para el desarrollo de actividades relacionadas al resguardo de la paquetería electoral, aunque de entrada descartó que vaya a solicitar la participación de la policía estatal y municipal.

Por el contrario, confirmó que pedirá que el Ejercito Mexicano y la Marina sean los cuerpos militares encargados de realizar patrullajes el día de la jornada electoral para garantizar que el voto sea libre.

Las agresiones contra la clase política en la etapa previa a las elecciones, se ve reflejada en recientes asesinatos de presuntos aspirantes a un cargo de elección, como es el caso ex alcalde perredista de Petatlán, Arturo Gómez Pérez y del líder del Partido Encuentro Social (PES) en ese municipio, Gabriel Hernández Alfaro, registrado el día miércoles.