Londres, (Notimex).- Los tiburones pelágicos, especies migratorias que recorren los vastos océanos abiertos, están bajo amenaza por las actividades a escala industrial de las pesquerías, que han extendido su alcance y cada año capturan millones de ejemplares por sus valiosas aletas y carne.

Un equipo internacional de investigadores rastreó a casi dos mil tiburones de 23 especies diferentes, incluyendo grandes blancos, azules, ballena, makos de aleta corta y tigre, para mapear sus posiciones con detalles sin precedentes y discernir los puntos que más visitan, dónde se alimentan, se reproducen y descansan.

A diferencia de las especies que acechan en las aguas costeras poco profundas que las pesquerías explotan durante todo el año, los tiburones pelágicos recorren largas distancias en los inmensos océanos y se cree que por ello escapan a las líneas y redes de los barcos de pesca.

Sin embargo, en los últimos 50 años, la pesquería industrial ha extendido sus operaciones y estas especies de tiburones han quedado vulnerables a la pesca, pues en altamar no hay ningún lugar para esconderse, afirman los investigadores en un artículo publicado en la revista británica Nature.

En promedio, los grandes tiburones representan más de la mitad de todas las especies de escualos identificadas en las capturas en todo el mundo, lo cual ha multiplicado los llamados a introducir límites de captura en altamar, áreas marítimas más allá de la jurisdicción nacional.

Los investigadores querían saber dónde están los hotspots de los tiburones, pero también en qué medida los barcos de pesca trabajan en esos lugares, así que se apoyaron en los registros de captura de pesca y luego compararon los datos con las posiciones identificadas de los escualos.

“Descubrimos que solo algunas de las partes más remotas del océano que se encuentran a muchas millas de distancia de la costa ofrecen a los tiburones pelágicos un pequeño refugio contra las flotas pesqueras de escala industrial”, aseguran los investigadores.

Refieren que uno de cada cuatro de los lugares que los tiburones visitan cada mes se superponían con las áreas donde operaban los buques de pesca.

“Ahora está claro que gran parte de la actividad pesquera del mundo en altamar se centra en los puntos calientes de tiburones durante gran parte del año. Muchos tiburones grandes, que ya están en peligro de extinción, enfrentan un futuro sin refugio de la pesca industrial en los lugares que se reúnen”, reconocen.