Acapulco, Guerrero.- Javier Solorio Almazán, síndico de Acapulco, dijo que a los acapulqueños hay que hablarles con la verdad y no simular o negar los problemas que existen en el puerto.

Solorio Almazán dio a conocer que en todos los recorridos que ha hecho en las colonias se ha dado cuenta que al menos un 70% de los acapulqueños “no tienen acceso al agua de forma regular y tampoco con precios accesibles o asequibles”.

El funcionario dijo que desafortunadamente es parte de la condición humana, primero negar los problemas, como lo fue en el caso del vertimiento de aguas negras en la bahía de Acapulco.

Recordó que “lo primero que hizo el secretario General del Ayuntamiento fue negarlo, ya después vinieron a reconocerlo”.

Aseguró que su compromiso personal con los acapulqueños, con las mujeres, con los niños y con los jóvenes “es reconocer los problemas de Acapulco y reconocer los problemas administrativos del Ayuntamiento, porque si no reconoces los problemas no puedes ayudar”.

Reiteró que no se puede seguir manejando el problema del agua “como lo venimos haciendo hasta ahora, porque va a colapsar”.

Insistió que el consejo de administración de la Capama no funciona y por lo tanto, eso no será la solución al gran desabasto de agua que tiene la ciudad. Indicó que es necesaria mayor participación ciudadana en este consejo.

Javier Solorio adelantó que hará una propuesta jurídica para que en el consejo haya un representante por distrito local, ya que hay 7 distritos locales en Acapulco, además de representantes de trabajadores.

Advirtió que de no atacarse a profundidad el problema del agua “para el 2030 el déficit del agua será de un 40% a nivel mundial y en México se le sumará un 25% por sus problemas particulares”.

Denunció que ningún nivel de gobierno federal, estatal, municipal, han dimensionado el asunto, por lo que se debe impulsar la agenda 2030 para sanear las bahías y mejorar los sistemas de recolección de los pozos profundos que tenemos, construidos en la década de los 70: Papagayo I y II, y recientemente, Lomas de Chapultepec.

Dijo que en el puerto se tiene una sola planta potabilizadora que está en Cayaco, y según información proporcionada, “porque no nos dan información de manera adecuada, esta planta tiene 4 módulos de las cuales 2 no funcionan”.

El síndico dijo desconocer si “ya alguien le propuso al presidente que se necesitan otras dos plantas potabilizadoras en el municipio” ya que éstas bajarían los costos de electricidad, que son muy elevados por “todo el recorrido de los 7 rebombeos que se hacen para que llegue el agua”.

Vivimos en un Acapulco deshidratado, sin agua

Javier Solorio dijo que en una analogía médica, en este momento Acapulco se encuentra deshidratado.

“Vivimos en un Acapulco deshidratado, aunque si hay agua pero no les llega a su casa”. Explicó que cuando un paciente está deshidratado empieza a tener disfunción orgánica, que lleva al colapso y a la muerte.

"Se necesita decir la verdad a los acapulqueños, no simular", aseveró.

En referencia a la instrucción que Andrés Manuel López Obrador dio a Blanca Jiménez Cisneros, directora general de la Comisión Nacional del Agua y a Román Meyer Falcón, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, de sanear la bahía de Acapulco, el síndico dijo que no basta con sanear las 19 plantas tratadoras de aguas, de las cuales 4 no funcionan, sino que se tienen que construir más plantas tratadoras.

Se pronunció porque en la reunión que tendrán los funcionarios federales con el gobernador Héctor Astudillo Flores y la presidenta Adela Román Ocampo, también participen los síndicos y los regidores y se de conocer a la sociedad cuál el proyecto inicial con el que se va a sanear la bahía.

Reconoció que se tiene el gran apoyo del presidente y su honestidad, por lo que pidió que este proyecto lo ejecute el gobierno federal para que en su momento sean obras adecuadamente licitadas.
Muchos políticos tienen relación con empresas constructoras y “se afilan las uñas porque ven que vienen recursos, porque del fondo 3 los que se han beneficiado son los constructores vinculados con políticos”.