Cuernavaca.- A tres meses del sismo del 19 de septiembre, cientos de familias duermen todavía en carpas de plástico pese a que los recursos destinados a la reconstrucción de sus hogares fueron liberados por el Gobierno federal.

En la colonia Emiliano Zapata del municipio de Jojutla, una de las zonas más golpeadas por el terremoto, las familias no han iniciado con la reconstrucción de sus casas porque a pesar de ser empadronadas para recibir 120 mil pesos por la pérdida total de sus viviendas, sólo recibieron tarjetas con 15 mil pesos.

María de los Ángeles Ávila Valentín, quien junto con otras cuatro personas vive desde hace tres meses adentro de una carpa donada por la fundación judía Cadena, las autoridades federales no han resuelto las irregularidades en la entrega de las tarjetas.

“Que según nos iban a dar el Fonden, pero el Fonden nosotros tuvimos pérdida total y nos llega pérdida parcial, nada más llegó la tarjeta de 15 mil pesos, pues según habían dicho que eran 120, pero entre 90 de material y 30 mil en efectivo por la mano de obra”, expresó Ávila Valentín.

Las autoridades, agregó, sólo les hacen perder el tiempo sin resolver su problema.

“Nomás nos traen de aquí para allá porque no nos solucionan nada, desde que fue lo del Fonden que  entregaron las tarjetas fuimos  a poner una queja, metimos una solicitud porque nos había llegado parcial y dijeron  que nos iban a hablar, estuvimos hablando, no nos contestan. Aquí ya se había metido la queja de que no había llegado bien y nos hacen ir otra vez hacia allá y que viéramos para el 20 a ver si ya llegó y no es seguro”, expresó.

Las familias damnificadas reclaman que los recursos destinados a la reconstrucción sean entregados pues después de sufrir la temporada de lluvias refugiados en las carpas y albergues provisionales, ahora enfrentan muy bajas temperaturas durante las madrugadas, sin el abrigo suficiente.

“Pues que nos la arreglen porque es muy feo vivir aquí, los invitaría a que vinieran ellos a sufrir lo que nosotros sufrimos, el frío, mucho frío, enfermedades, a veces hasta te duelen los huesos del frío. Ellos tienen con qué, algo calientito y nosotros no”, dijo.

En esta colonia ninguna de las viviendas derribadas por el sismo o demolidas con maquinaria pesada han comenzado a reconstruirse.