México.- En la bendición del denominado antimonumento “Cruz de Vida”, por las víctimas de feminicidio, el sacerdote católico Alejandro Solalinde pidió perdón a todas las mujeres mexicanas que han sufrido discriminación, maltrato o que han sido asesinadas. De igual manera, por la Iglesia Católica “que ha sido la que ha transmitido prejuicios patriarcales, machistas”.

Además, afirmó que en el gobierno local y federal hay voluntad política para atender la violencia contra las mujeres.

En el antimonumento, ubicado entre Insurgentes y Sullivan, expuso que hay situaciones que escapan a las medidas gubernamentales que se toman para combatir este flagelo “como son la vigencia de esos patrones culturales judeocristianos y grecorromanos que han impedido que los varones, y también las mujeres, puedan erradicar” la violencia contra las mujeres.

La buena noticia, dijo, es que la Iglesia católica apenas en el sínodo de Amazonia, realizado en octubre pasado, “ya abrió las puertas para el debate sobre el papel de la mujer en la Iglesia que va a cambiar los patrones culturales hacia adentro en las feligresías, pero también está diciendo que lo va a cambiar en la formación sacerdotal”.

En cuanto a la educación que requieren las personas para combatir las violencias, Solalinde expuso que es necesario “formarse desde dentro, es cambiar la consciencia con nuevas propuestas referenciales, con nuevos contenidos. Por ejemplo, Jesús a través de las acciones educaba”.

Frida Guerrera, integrante de la organización Voces de la Ausencia, expuso que la autoridad está rebasada para atender la violencia contra las mujeres. “Nosotros hemos estado trabajando con el estado de México ya con un equipo especial que la fiscalía estatal nos proporcionó para hacer investigación, para ayudar también en este rebase de casos. Yo creo que eso también faltaría” en la Ciudad de México.

Además, dijo, faltan medidas contundentes. “Yo no creo en la alerta de género, por ejemplo, en estos discursos donde se instalan mesas que al rato se les van a olvidar”.

Respecto al actuar de los jueces que dejan en libertad a los agresores de las mujeres como en el caso de Abril Pérez, asesinada el pasado 25 de noviembre, Guerrera dijo que se tiene que revisar la perspectiva de género. “No puede ser que tengas jueces enfrente de ti que estén escuchando como un abogado de la defensa revictimiza y no diga nada”.

Señaló que en Voces de la Ausencia llevan el caso de otra mujer que denunció a su agresor y presentó los elementos necesarios para que él pudiera ser llevado a juicio por tentativa de feminicidio pero lo dejaron libre.

En el evento también asistió Jaime Morales, subsecretario de Derechos Humanos de la Ciudad de México, quien de igual manera pidió perdón a las familias que por las mujeres que el Estado no supo proteger.