Chilpancingo, Guerrero.- Juan Luis suma cinco meses al servicio del gobierno federal dentro del ejército de los llamados Servidores de la Nación. 

Más que un trabajo, ve su labor como una oportunidad de ser protagonista de la Cuarta Transformación.

En el momento en que se enteró que el presidente Andrés Manuel necesitaba de una estructura para empadronar a los beneficiarios de programas sociales, no lo pensó dos veces y, buscó dentro del partido Morena, información sobre a dónde debía ir para que le dieran la oportunidad de censar casa por casa. 

Su jornada laboral es flexible, de lunes a domingo, todos los días desde septiembre, prácticamente es el dueño de su tiempo, aunque siempre junto con su brigada de trabajo busca cumplir las metas del día. Estos objetivos son, visitar un numero determinado de casas o cubrir las citas agendas previamente.

Juan Luis, suele visitar diariamente de 20 a 40 domicilios diarios, y aunque no hay una hora de salida de lunes a domingo, su trabajo depende de sus posibilidades. 

Un día normal inicia entre ocho y nueve de la mañana, junto con otros compañeros, con quienes se agrupan de diez en diez servidores, que se dividen por colonias o por sección electoral; en Chilpancingo serían más de un centenar, divididas entre el distrito uno y distrito dos. 

Cuando entró al ejercito de los Servidores de la Nación no recibía ni un peso y su trabajo era meramente de voluntario, aunque después, con el cambio formal de gobierno, resultaron beneficiados con un apoyo mensual de aproximadamente 3 mil 500 pesos. 

¿Qué hacen en cada visita?

De acuerdo a la disponibilidad, ofrecen algunos de los 25 programas prioritarios del gobierno federal, entre ellos, el de Jóvenes Construyendo el Futuro, Crédito Ganadero a la Palabra, la Pensión Para el Bienestar de los Adultos Mayores y Personas con Discapacidad.

En cinco meses de caminar por calles y barrancas de Chilpancingo, Juan Luis ha observado que las personas se encuentran con el ánimo a tope porque un líder como Andrés Manuel sea su presidente. También ha visto zozobra, carencias y muchos adultos mayores que esperan vivir la tercera edad sin preocupaciones básicas. 

El hecho de que un grupo de brigadistas los visite en sus hogares, representa júbilo y, en agradecimiento, las personas censadas, pese a carencias, responden al servicio con un plato de comida, un vaso con agua fría o simplemente una silla cómoda lejos de los rayos del sol. 

Para desarrollar su trabajo, no necesita más que una mochila llena con papeles ilustrados con los que dan a conocer los programas sociales. Lleva puesta una playera, un chaleco beige, un gafete y una gorra, ademas de un lunch y una botella de agua para mitigar la sed.

No recuerda anécdotas “malas”, pero sí recuerda a detalle las veces en que las personas les abren las puertas de sus hogares para entrar, como si fueran un familiar más. La alegría y la calidez con que los reciben, la atribuye a la confianza que existe en la Cuarta Transformación de la vida pública y política del país. 

Los ataques de perros representan el mayor numero de accidentes hacia la brigada. 

De momento desconoce cuánto tiempo estará apoyando al presidente de la República, pues tiene asuntos como estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero.