MÉXICO.- Las desaseadas prácticas capitalistas de México reaparecieron esta semana, luego que dos corporativos se trenzaron en una disputa pública por el control de una de las mayores cadenas radiodifusoras del país.

La batalla incluye impugnaciones legales, toma de instalaciones y comunicados de prensa, en los que cada uno de los propietarios del 50% de la participación asegura que posee los derechos de W Radio y de la familia de estaciones del grupo Radiópolis.

El Grupo Prisa de España, propietario del 50%, señaló el miércoles en un comunicado que un grupo de empresarios que compró a Televisa la otra mitad de las estaciones de radio, realizó una toma de poder de la junta directiva de Radiópolis e ingresó a las instalaciones de la cadena “con el objetivo de acceder de manera no autorizada a sus sistemas de información, objetivo que no consiguieron”.

Los propietarios de la otra mitad afirmaron en un comunicado de prensa que la inversión mexicana tomó control, insinuando que la nacionalidad de los accionistas de alguna forma jugó un papel en el control de la cadena.

Prisa dijo que la supuesta reunión de accionistas que aprobó la destitución de la junta directiva y administración, fue una reunión “de la que Grupo PRISA no tenía conocimiento, no fue convocada ni celebrada conforme a lo establecido en los estatutos sociales ni la legislación en vigor y es, por tanto, nula”.

Prisa señaló que “ha decidido llevar a cabo las necesarias acciones legales para preservar el adecuado funcionamiento de Radiópolis”. Ambas partes prometieron que los populares programas noticiosos, de comentario y musicales que se transmiten en la cadena no resultarían afectados, y sus estaciones parecían operar de manera normal el miércoles.

Prisa señaló que el nuevo grupo de propietarios con el 50% de participación incluye a un empresario mexicano con antecedentes problemáticos: Carlos Cabal Peniche.

Los bancos e inversiones de Cabal Peniche en México cayeron en la insolvencia en la década de 1990. No resultó condenado de cargos previos y ha vuelto a la escena empresarial del país, ayudando recientemente al rescate de la aerolínea Interjet con un préstamo por 150 millones de dólares.

Los propietarios de Interjet fueron algunos de los compradores originales del 50% de la radiodifusora.

Fuente original: The San Diego Unión Tribune