Chilpancingo, Guerrero.- El transporte público en Petatlán y Zihuatanejo, en la Costa Grande, fue suspendido ayer después de que el viernes fueron quemados 10 automóviles en distintos hechos en ambos municipios.

Ayer, los choferes de urvan que van a las colonias, comunidades y a la zona hotelera de Zihuatanejo cancelaron el servicio, denunciaron que organizaciones criminales los extorsionan y advirtieron que reanudarán hasta que las autoridades garanticen su seguridad.

La noche del viernes en Zihuatanejo fueron quemadas tres camionetas urvan del transporte público en tres hechos distintos. El primer caso ocurrió en el bulevar Paseo de Zihuatanejo, alrededor de las seis de la tarde. Según el reporte, hombres armados le quitaron la unidad al chofer, obligaron a los pasajeros a bajar y luego la incendiaron.

La camioneta quedó en una subida y bajó hasta chocar con un auto compacto que también se quemó; una hora después, en la avenida Colegio Militar fue incendiada otra urvan; más tarde, la tercera camioneta corrió la misma suerte en el fraccionamiento Fragatas.

Los ataques ocurrieron dos horas después de que en la carretera federal Zihuatanejo-Acapulco, a la altura de la comunidad San Jeronimito, en el municipio de Petatlán, presuntos criminales quemaron tres autobuses, un tráiler, un automóvil y una camioneta repartidora.

El siniestro se cometió después de que policías estatales y federales desalojaron a unas 300 personas que bloqueaban la vía para exigir que la Policía Estatal abandonara sus comunidades en la sierra de Petatlán por presuntos abusos. El gobierno de Guerrero atribuyó el bloqueo a la organización criminal Guardia Guerrerense que, según la Fiscalía General del Estado (FGE), opera en los municipios de Zihuatanejo y Petatlán.

En tanto, en Acapulco fue asesinado un chofer de un camión urbano en la avenida Constituyentes. El mes pasado, transportistas del puerto suspendieron el servicio después de que hombres armados quemaron dos camiones y dos urvan, y asesinaron a dos conductores.