Villahermosa.- Tabasco vive una tarde y dos días en el regazo del hogar. La fresca mañana, por la lluvia de anoche, alegra el saludo, aunque para unos la tristeza pesa más. Las avenidas, calles y callejones están vacíos, fantasmales, por la parálisis comercial decretada la noche del pasado martes.

“Se ordena el cierre temporal de cualquier tipo de establecimiento comercial, a partir del próximo viernes 8 de mayo, a las 16 horas, reanudando sus actividades, el lunes 11 de mayo en sus horarios habituales”.

Montado Tabasco sobre la cresta del tercer lugar nacional en tasa de incidencias de casos activos y el quinto, en defunciones, el cierre de comercios impidió las aglomeraciones por la compra del regalo para las madres en su Día.

Aquí y allá, por unas horas, retumbaron las mañanitas, una cumbia, un corrido y vuelta al silencio. Los teléfonos fueron los que mantuvieron el repiqueteo de las llamadas.

Con el saludo y la felicitación, iba la pregunta generalizada. ¿Cómo va a terminar esto? Se acabó el dinero y el “quédate en casa” va para largo.

Del miércoles 18 de marzo en que la secretaria de Salud Silvia Roldán a este sábado 9 en que llegó el “peor escenario” con 211 defunciones por coronavirus y mil 598 casos positivos, golpea la imaginación de colocar en fila ataúdes y ataúdes. “De aquí hasta más allá”, dijo la visita.

Y en estos días de regazo parece que “al coronavirus lo miramos en el rostro de la vecina que fue a comprar a la tienda de la esquina donde una de las dependientes perdió a su mamá y en el hospital le dijeron que no podría verla, que la llevarían directamente al cementerio”.

Ahora, ya suenan a latigazos de aquella sentencia de las “Las tres “R” para salvarse del coronavirus al iniciar la temporada de esta pandemia: Respeto al padecimiento, Resguardo de los casos sospechosos y Responsabilidad con las medidas preventivas que nos corresponden a todos”,

Para más de 200 familias ya no hay retorno, ahí está el dolor.