Ciudad de México.- Un Jet Boeing 747-300 Jumbo de 1985, se ha convertido en un club nocturno para el festival Burning Man, que se está celebrando desde el pasado 5 de septiembre en el desierto de Nevada, Estados Unidos.

Se trata de una discoteca improvisada pero con una temática muy original y lo lograron; los organizadores querían ofrecer la más curioso del festival, la más grande experiencia de arte movible.

Con la ayuda de la de Crowdfunding, transformaron el avión de 50 toneladas en un remolque.

Las alas se rompieron parcialmente para permitir la construcción de terrazas, dentro del Jumbo todo fue reconstruido para transformarse en un salón que reúne todos los gustos y necesidades de los visitantes del festival.

La decoración psicodélica es única; fue diseñado para invitar a la introspección, por lo tanto, al entrar en el avión, recibían a los visitantes con las preguntas ¿A dónde vas? Y ¿Qué equipaje necesitas?