Los ministros del Interior y de Migración de la Unión Europea (UE) expresaron hoy su preocupación ante la posibilidad de que el flujo clandestino de migrantes hacia sus países se desvíe a nuevas rutas tras el cierre de las fronteras de los países balcánicos.

“Tenemos que estar muy alerta acerca de las rutas alternativas. Es bueno que discutamos medidas para prevenirlas. Mejor que esperar a que ocurra y luego reaccionar”, afirmó el titular holandés, Klaas Dijhoff, cuyo país ocupa la presidencia semestral del Consejo de la UE.

El comisario europeo de Migración e Interior, Dimitris Avramopulos, defendió que la única manera de evitarlo es abriendo vías legales para que los candidatos al asilo lleguen a la UE.

“Si queremos parar la puerta trasera mortal e ilegal tenemos que abrir una ventana regular y legal. Del contrario, veremos a inmigrantes y traficantes encontrar nuevas rutas”, argumentó durante una reunión con los 28 ministros europeos del área en Bruselas.

Italia teme que las redes de traficantes pasen a dirigir a los migrantes de Grecia a Albania, desde donde podrían cruzar el mar Adrático que separa el país del litoral italiano.

El ministro del Interior de Italia, Angelino Alfano, anunció que viajará a Tirana en los próximos días para analizar la situación con las autoridades albanesas.

España advirtió el riesgo que significa que el flujo migratorio se desplace a sus fronteras con Marruecos, país que suspendió sus relaciones con la UE desde finales de febrero.

“Hemos de contribuir a desbloquear esa situación, de lo contrario, nos podemos encontrar con un problema de gravísimas consecuencias para España y para la UE, además de Marruecos”, dijo el ministro español del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

“Las mafias que trafican con personas son malas, pero no tontas y van a utilizar otras rutas”, añadió.

Por su parte, la titular austríaca, Johanna Mikl-Leitner, defendió el cierre de fronteras adoptado por su país, que desencadenó medidas similares en los demás países de la ruta balcánica.

No obstante, se dijo, a la vez, “extremamente crítica” respecto al acuerdo buscado por la UE con Turquía para devolver a ese país todos los migrantes llegados clandestinamente a Grecia.

“Soy extremadamente crítica. Me preocupa que Turquía ponga bajo tutela un período crítico con el gobierno y tres días después presente una lista de deseos”, señaló.

En cambio de su cooperación, Ankara exigió una ayuda adicional de tres mil millones de euros (3.3 mil millones de dólares) hasta 2018, además de lo prometido para este año, la supresión de visados para sus ciudadanos a partir de finales de junio y la apertura de cinco nuevos capítulos de negociación para su adhesión a la UE.

“Me pregunto realmente si aún nos queda un poco de respeto por nosotros mismos y nuestros valores, o si los tiramos por la borda”, añadió la ministra austríaca.

También su homólogo belga, Jan Jambon, sostuvo que las autoridades turcas “están muy alejadas de los valores y principios de Europa”.

Jambon y el ministro luxemburgués, Jean Asselborn, señalaron la duda expresada por Naciones Unidas cuanto a la legalidad de expulsiones masivas e indiscriminadas de candidatos al asilo.

Por otra parte, el alemán Thomas De Maiziere salió en defensa del plan asegurando que esta crisis será resuelta de manera constructiva.

A su juicio, las devoluciones a Turquía “dejarán caduco el modelo de negocios de los traficantes de seres humanos”, que son “los ganadores hasta ahora”.

Notimex