Quechultenango. Existe el “riesgo latente” de que el río Frío de este municipio se vuelva a desbordar con la temporada de lluvias y afecte de nueva cuenta a decenas de familias, advirtió el alcalde Alberto Rodríguez Jiménez.

El 25 de abril pasado, una tromba que cayó en el municipio, ubicado en la zona Centro del estado, desbordó el río y provocó la muerte de un menor, la desaparición de un anciano y decenas de casas dañadas.

Este sábado a casi un mes de los hechos, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro), entregó recursos de mil 500 pesos a 121 familias damnificadas, tras el exhorto que hiciera el Congreso local al gobierno del estado.

El acto se desarrolló a las 12:00 del día en la plaza del ayuntamiento y benefició a familias de las comunidades de Aztatepec, Xochitlán y de la cabecera municipal, por un monto de 181 mil 500 pesos.

Uno de los beneficiados agradeció el apoyo al gobierno del estado y pidió que el cauce del río sea desazolvado pues se corre el riesgo de que se vuelva a registrar otra desgracia. Asimismo, la reubicación de familias que siguen asentadas en zonas de alto riego.

Ahí, el delegado de la Sagadegro, Noé Sánchez Cabrera, exhortó a los pobladores a no talar árboles, a no contaminar y tirar basura en el cauce de las barrancas, lo cual es factor para que se registren inundaciones.

Consultado al término del acto el alcalde reconoció que existe el “riesgo latente” de que se vuelva a registrar otro desbordamiento del río, resultado, dijo, del cambio climático.

Aseguró que el municipio está haciendo lo que le corresponde en materia de prevención de inundaciones y en los próximos días Protección Civil municipal, notificará a las familias que se encuentran asentadas en zonas de alto riego.

Dijo que el anciano que desapareció por la tromba pasada no ha sido localizado y ayer su familia se trasladó al Servicio Médico Forense de Acapulco, porque el Ministerio Público les notificó que habían encontrado un cuerpo en el cauce del río El Camarón, pero el cadáver correspondía a otra persona.