La Cámara de Diputados de Argentina debatirá hoy, en una jornada cargada de tensión, el acuerdo del gobierno de Mauricio Macri de endeudar al país por 12 mil millones de dólares para pagarles a los fondos “buitre” (especuladores).

La sesión, que se prevé terminará durante la madrugada, se realizará envuelta en la campaña del miedo que lanzó el gobierno al advertir que si no se aprueba este endeudamiento histórico, habrá “súper ajuste” e “hiperinflación”, es decir, mayor pobreza y desempleo.

Por el contrario, según el macrismo, si Argentina cede ante las presiones de los fondos “buitre” llegarán inversiones extranjeras y créditos internacionales que permitirán la recuperación de un país que no crece económicamente hace cuatro años.

La oposición, encabezada por el Frente para la Victoria que crearon los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, realizará una protesta multitudinaria ante el Congreso para repudiar el nuevo endeudamiento que modifica por completo las políticas llevadas a cabo en los últimos doce años.

El problema de la propuesta de Macri es que el 93 por ciento de los acreedores que reestructuraron la deuda de Argentina en los procesos lanzados en 2005 y 2010 podrían iniciar demandas para cobrar lo mismo que los “buitres”, que son los bonistas que jamás aceptaron negociación alguna para especular.

De aprobarse el acuerdo, sería el mayor endeudamiento de un país en vías de desarrollo de los últimos 20 años, pero además el monto se multiplicaría en cifras astronómicas e impagables si los acreedores afectados deciden demandar al país.

Entre 2005 y 2010, el 93 por ciento de acreedores aceptó rebajas que rondaron el 60 por ciento con respecto a la deuda original, y en cambio ahora los “buitres” recibirán en efectivo y en un solo pago un monto 14 veces superior al valor que tenían los bonos de la deuda argentina cuando los adquirieron.

El acuerdo implica una victoria de los fondos “buitre” y del tribunal estadunidense que les dio la razón y hace dos años colocó a Argentina en una moratoria inédita e involuntaria al congelar los pagos que el país depositaba puntualmente a los bonistas reestructurados.

Los diputados discutirán y votarán en una sesión maratónica la Ley Cerrojo que impide reabrir negociaciones de la deuda y la Ley de Pago Soberano que cambió la sede de pago de Estados Unidos a Francia y Argentina.

Por último, discutirán un nuevo endeudamiento que bajó de 15 mil a 12 mil millones de dólares después de que el gobierno aceptara modificaciones a su proyecto original.

Si el acuerdo se aprueba esta madrugada, pasará entonces para su ratificación en el Senado, en donde el gobierno enfrenta un escenario más complicado porque el kirchnerismo es mayoría.

Notimex