México, AFP.-Establece que si en la fecha del 26 de febrero el Parlamento aún no ha ratificado un acuerdo de Brexit, el gobierno debe retrasar hasta el 31 de diciembre de 2019 la salida de Reino Unido del bloque.

Y este aplazamiento podría prolongarse si los diputados así lo decidieran.

Que el acuerdo de May acabe siendo aprobado depende casi exclusivamente de su capacidad para convencer a la UE de que reexamine el denominado "backstop", el mecanismo que debe permitir que la frontera entre la República de Irlanda -país miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte (Ulster) permanezca abierta tras el Brexit.

Los euroescépticos de su propio Partido Conservador, y los unionistas norirlandeses del DUP, de cuyo apoyo depende para gobernar, afirmaron que podían respaldar el texto si el "backstop" tuviese un límite temporal que bautizaron "cláusula de libertad".

"Si lo decimos en serio, si realmente lo intentamos, no tengo ninguna duda de que la UE nos dará la cláusula de libertad que necesitamos", había escrito el lunes el exministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, en el Daily Telegraph.

Según el acuerdo actual, el "backstop" solo debería entrar en vigor si no se encuentra una solución mejor en el marco de la futura relación que Londres y Bruselas deben negociar durante el periodo de transición, previsto hasta finales de 2020 pero prolongable hasta 2022.

En virtud de este dispositivo, Irlanda del Norte seguiría rigiéndose por la reglas del mercado único europeo y el resto del Reino Unido permanecería en una unión aduanera con la UE.

Londres no podría poner fin a este sistema unilateralmente, lo que hace temer a los euroescépticos que mantenga al país atrapado en las redes europeas indefinidamente.