Chilpancingo, Guerrero.- La realización de documentales, películas o libros sobre la guerra sucia que se vivió en Guerrero, no sirven de nada porque las víctimas de los hechos aún no son atendidas, y no cuentan con recursos “ni para comprar una aspirina”, lamentó una pobladora de El Quemado, municipio de Atoyac, una de las zonas en donde hubo detenidos y desapariciones forzadas en la década de los sesenta y  setenta.

El reclamo se dio en la presentación del documental Guerrero: Memoria y Verdad, que se proyectó en la sala José Francisco Ruiz Massieu del Congreso local, y realizado por la extinta Comisión de la Verdad (Comverdad), creada en 2012 para investigar las desapariciones forzadas durante la llamada guerra sucia, entre 1969 y 1979.

Calificó de triste, que el presupuesto que el Congreso del estado otorgó a la Comverdad hayan sido “tirados” para la realización de una investigación cuyos resultados ya se conocen.

“Que triste y que doloroso que 20 millones de pesos se hayan tirado para hacer un video, o una investigación, que al menos en el pueblo ya todos sabemos. Nosotros qué ganamos que nos hagan un video, o película, nosotros queremos para curar a nuestros enfermos que están en cama postrados, y no tienen ni para comprar una aspirina”, reclamó.

En dicho documental, que tiene una duración de 60 minutos, familiares de las víctimas de desaparición forzada dieron testimonios, y se expusieron los resultados de la Comverdad en casi dos años de investigaciones realizadas en diversas localidades del estado.

También se abordó la intervención de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, la participación del Ejército mexicano, el sufrimiento de víctimas y sobrevivientes de tortura, cárceles clandestinas, vejaciones, y reportes que hacen referencia a personas que fueron lanzadas al mar desde helicópteros.

Nicomedes Fuentes García, ex integrante de la Comverdad, explicó que el documental presentado explica  los testimonios de víctimas de violaciones a los derechos humanos durante la guerra contra Lucio Cabañas, entre 1968 y 1974.

Detalló que el objetivo de realizar el documental  fue para que las testimoniales de las víctimas “hablen por sí solos”, más allá de las opiniones que los integrantes de la Comisión de la Verdad pudieran expresar sobre las investigaciones que realizaron.

Durante la ronda de preguntas y respuestas, la ciudadana del El Quemado, afirmó que hay sobrevivientes de la guerra sucia que habitan en esa localidad, y que tiene que ser cuidados, debido a que por las noches salen corriendo, “diciendo que los van siguiendo los militares, que ya los van a agarrar, o que ya los van a torturar”.

Dijo que el documental se quedó corto con la realidad que se vivió en la localidad del El Quemado durante la época de la llamada guerra sucia.

Añadió que mientras los integrantes de la Comverdad realizaban el documental -exhibido este día-, los pobladores explicaron la situación por la que estaban pasando, buscando apoyos, sin embargo, la respuesta que obtuvieron es que el dinero aprobado por el Congreso del estado era sólo para las investigaciones que realizaron.

Por su parte,  los diputados de la Comisión especial para dar seguimiento a las investigaciones del caso Iguala, del Congreso local, y ex miembros de la Comisión de la Verdad, coincidieron en que Guerrero continúa viviendo una situación de violencia e impunidad en materia de desaparición forzada.