México.- La activista Tita Radilla pidió al Congreso local consultar a los colectivos de víctimas para que hagan propuestas de aspirantes a la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), un nombramiento que el Poder Legislativo mantiene pendiente desde el año pasado por falta de acuerdos.

Consultada vía telefónica, la activista por los derechos humanos recomendó que el nuevo presidente del organismo debe ser sensible, que tenga conocimiento de lo que pasa en Guerrero y de acompañamiento a las víctimas.

“Es necesario que se consulte con las organizaciones, que se abra la convocatoria para que la gente haga sus propuestas de las personas que pudieran participa. Pediría que consulten con los colectivos para que puedan hacer sus propuestas de candidatos”, comentó.

Sobre el perfil que debe tener el nuevo ombudsman, Tita Radilla dijo que debe ser una persona sensible, que conozca de leyes para que pueda defender, dar acompañamiento a las víctimas, hacer trabajo de campo y no estar detrás de un escritorio. Dijo que el Congreso no puede designar a cualquier persona en un cargo tan importante como la defensa de los derechos humanos.

En 2015 el Congreso local designó por un periodo de cuatro años a Ramón Navarrete Magdaleno como presidente del organismo, quien ya se desempeñaba como encargado de despacho luego de la muerte del presidente Juan Alarcón Hernández. Consultada sobre el desempeño de Ramón Navarrete, Tita Radilla dijo que “sin comentarios”.

El miércoles, la diputada de Morena, Mariana García Guillén adelantó que las diputadas de su bancada impulsarían que fuera mujer la nueva presidenta de Derechos Humanos.

A Tita Radilla se le preguntó si participaría en caso de que fuera propuesta, a lo que respondió que “de ninguna manera”. La activista detalló que desde hace una semana se encuentran en Veracruz en la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, actividad que también realizaron en Guerrero hace unos meses.

Tita Radilla es hija del luchador social Rosendo Radilla Pacheco quien desapareció en Atoyac de Álvarez luego de ser detenido por el Ejército en los años 70, durante la llamada Guerrero sucia. En 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó una sentencia en contra del Estado Mexicano por la desaparición de Rosendo Radilla.

La sentencia representó un triunfo significativo del movimiento de familiares y víctimas de los crímenes cometidos por el Estado durante la denominada Guerra sucia.