Tlaxiaco, Oax., (Notimex).- Una bocina conectada al celular a través de bluetooth es suficiente para que jóvenes de Tlaxiaco pongan a prueba su capacidad para improvisar; se trata de un ensayo para la competencia de rap que se lleva cada fin de semana en la explanada de esta ciudad.

Niños, adolescentes y adultos de todas las edades ven en este espacio un sitio para desarrollar sus batallas, así como lo hace Aczino, un rapero y "freestyler" mexicano que goza de reconocimiento internacional. “Para nosotros es un referente de la cultura de la improvisación”, comentó Eduardo, de 19 años.

El joven, originario de San Andrés Chicahuaxtla, estudia la carrera de Nutrición en línea y trabaja en una pequeña empresa de publicidad en Tlaxiaco, ciudad en la que de las 17:00 a las 21:00 horas funge como réferi de los encuentros.

“Yo sólo pulo lo que traen y de aquí sale un nuevo rapero y un nuevo amigo”, dijo con vigor Eduardo, quien sueña con vivir algún día de esta actividad como muchos de sus ídolos.

Contando con los dedos y moviendo sus pies al ritmo de la base musical que suena, estos jóvenes -muchos de ellos aún estudiantes- llaman la atención no sólo de la comunidad joven, sino también de los adultos, quienes observan cada batalla y cuando una se pone “difícil”, porque se están atacando, ríen de las ocurrencias de estas promesas del rap.

“Esta es una forma de expresión. Hay gente que se dedica a golpear a otras personas, y nosotros lo hacemos pero verbalmente, no lastimamos a nadie, sólo quizá los sentimientos del contrincante”, señaló Eduardo, mientras da el conteo para la siguiente contienda.

Eduardo lleva siete años participando en estas batallas y aseguró que su lugar se lo ha ganado venciendo a los veteranos, quienes por cuestiones de trabajo ya no pueden reunirse con frecuencia, lo que les quita práctica.

En estas "luchas" no hay golpes, pero sí un objetivo claro: Ser el vencedor, y para lograrlo se califican entre ellos. Una cruz formada por sus brazos significa empate, mientras que señalar a alguno de los participantes alude a que es el triunfador.

Sus rimas hablan de sexo, drogas, alcohol y de la vida cotidiana, por lo que ponen a aprueba no sólo su capacidad de improvisación, sino también su léxico. Y aquí sólo hay un ganador.

Sobre su preparación para ser el vencedor, compartió Eduardo, no hay ninguna más que la vida e internet, "ahí en YouTube vez cómo son las batallas profesionales y al final eres tú quien debe saber cómo defenderte de tu oponente".

Aquí no importa la edad, hay niños pequeños que con su amplio vocabulario y tenacidad para la improvisación se ponen al tú por tú con los más experimentados.

Tlaxiaco es semillero de talento -Rufino Tamayo, Susana Harp y Yalitza Aparicio son un ejemplo-, pero estos jóvenes raperos encontraron su pasión a través de internet y lejos de las actividades artísticas de su comunidad.