Chilpancingo, Guerrero.- De nuevo, familias afectadas por las tormentas Manuel e Ingrid, tomaron las oficinas de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), para exigir la construcción de viviendas.

Los damnificados también bloquearon el paseo Alejandro Cervantes Delegado, y pidieron una audiencia con el delegado federal de la Sedatu, José Manuel Armenta Tello, a quien acusaron de indiferente y omiso.

"El motivo de nuestra protesta es el mismo de muchos guerrerenses, hasta el momento no nos han apoyados y no sabemos a dónde se fue el dinero del Fonden para las familias que perdimos nuestras casas", dijo el señor Windler Pita Navarrete.

Denunció que hasta el momento las autoridades no han atendido a las familias damnificadas de la comunidad  de Acatempa, en el municipio de Tixtla, en el poblado El Papagayo en el municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada), al igual que en Martín de Cuilapa (Apango), y en la comunidad de San Agustín, en Acapulco.

En total, dijo el afectado, son por lo menos 100 familias que siguen esperando su vivienda.

Pita Navarrete explicó que última vez que tuvo comunicación con el delegado de Sedatu, le informó que hasta el momento no les podían conseguir el predio para la construcción de las casas.

"A tres años de las afectaciones y nos dicen que aún no está el predio, es una burla para los damnificados", reclamó Pita Navarrete, quien encabeza la organización Alianza Ciudadana Democrática.

Denunció que en el puerto de Acapulco la Sedatu utiliza el programa de ampliación de vivienda  para beneficiar a militantes priistas a través de los diputados locales, a quienes les dan de 20 hasta 50 mil pesos para construir, mientras a los damnificados los tienen abandonados.

"Sabemos que la Sedatu está aplicando el recurso de ampliación a vivienda a diestra y siniestra para los diputados del PRI, en el caso de Acapulco. Mientras que los damnificados a quienes se les asignó recurso del Fonden siguen abandonados y sin comprar predios", denunció.

En el lugar, los manifestantes impiden la salida de los trabajadores de la Sedatu, hasta que les den una respuesta.