El fenómeno de “mar de fondo” es un oleaje generado por tormentas en el mar acompañadas de fuertes vientos, que es riesgoso para negocios y quienes habitan en la playas, afirmó el oceanólogo Miguel Ángel Ahumada Sempoal.

En entrevista con Notimex, el catedrático de la Universidad del Mar (Umar) Campus Puerto Ángel, aclaró que no se trata de grandes olas, “no es un tsunami, más bien un oleaje muy largo y continuo, fácilmente identificable a grandes distancias, ya que trae longitudes de entre los 100 y 300 metros, conocido en inglés como Swwell”.

Puntualizó que el “mar de fondo” son “oleajes largos generados en zonas lejanas” y más que peligrosos, benéficos para los ecosistemas marinos, porque viaja en todas las direcciones removiendo, revolviendo, mezclando y reciclando en un proceso de cambio de energía.

Indicó que las tormentas marinas que producen “mar de fondo”, en ocasiones se originan entre el sur de Australia y el Continente Americano, por lo que el fenómeno llega a recorrer distancias superiores a los 10 mil kilómetros hasta las costas mexicanas del Istmo de Tehuantepec.

Ello, porque en el mar no enfrentan barreras que los pudieran detener, sino hasta que llegan a la costa y allí concluyen su recorrido marino. “La Playa es una barrera natural para el fenómeno del “mar de fondo””.

El especialista en Oceanografía Física, materia de la que es titular en la Umar En ese sentido, afirmó que el “mar de fondo” no constituye un peligro como lo sería un tsunami.

“El riesgo sólo es para los que construyen en la playa, para los restaurantes, palapas, negocios que se instalan a la orilla del mar, pero ellos saben bien del peligro y lo aceptan”, puntualizó.

Consideró necesaria una cultura de seguridad entre los habitantes, comerciantes y visitantes a las playas de los estados a donde llega el “mar de fondo”, “porque si bien el oleaje no arriba con gran fuerza, si tiene el impulso necesario para arrasar ese tipo de edificaciones, e incluso para causar lesiones a personas”.

Dijo que en Puerto Ángel y Zipolite, en Oaxaca, existe ese problema de construcciones en las playas, pese a ser dos puntos donde año con año arriba el “mar de fondo”.

Explicó que la temporada del “mar de fondo” es entre mayo y noviembre, y las afectaciones que pudiera producir el fenómeno, dependen en mucho de la condición de la marea en esos momentos. “Si la marea es muy alta, la afectación será mayor”.

Dijo que uno de los mayores problemas que origina el fenómeno del “mar de fondo” es el arrastre de arena, por lo que algunas playas ven disminuidas sus zonas arenosas, pero ello se va subsanando en forma natural al ser regresado, con el tiempo, ese material.

Al respecto, autoridades de Protección Civil emitieron en días pasados una alerta en la zona costera de Guerrero debido a este fenómeno, que entre otros efectos provocó este domingo olas de hasta 10 metros de altura.

Los municipios de la franja costera, como Tecpan de Galeana, Zihuatanejo y Acapulco, resultaron los más afectados porque daño al menos 80 palapas, según la Subsecretaría de Protección Civil estatal.

En ese sentido, Ahumada Sempoal reveló que ya se cuenta con métodos para determinar el origen el fenómeno del “mar de fondo”, e incluso con sistemas para conocer las distancias recorridas para arribar a las costas, complicados sistemas, instalados en las costas de Oaxaca.

El especialista aclaró que el “mar de fondo” que se origina en el Pacífico norte, no llega a las costas del istmo mexicano debido a la forma geográfica del país.

La Universidad del Mar inició operaciones en octubre de 1992, actualmente su rector es el doctor Modesto Seara Vázquez y cuenta con los campus Puerto Ángel, Puerto Escondido y Huatulco, donde mil 607 jóvenes estudian licenciatura y 41 doctorados en ciencias del mar, ciencias sociales y ciencias de la tierra. Notimex.