México.- Estudios publicados por el Senado de la República estiman que en México al menos 379 mil 047 personas son sometidas a trabajos forzados, es decir 3.1 por cada mil habitantes, lo que coloca al país en la posición 36 de 167 en el mundo con mayor número de víctimas y el primer lugar en el continente americano por trata de personas y esclavitud de infantes, mujeres, indígenas y discapacitados.

Este 2 de diciembre se conmemora el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud y según datos de la Organización Internacional del Trabajo existen más de 40 millones de personas que sufren esclavitud “moderna” por explotación laboral, económica y sexual, principalmente.

Las mujeres y las niñas representan el 71 por ciento de las víctimas afectadas lo que se traduce en casi 29 millones de féminas y alrededor de 10 millones de infantes, según precisa la misma fuente internacional.

La pérdida de la libertad, el derecho a decidir y elegir qué hacer con su propia vida, las amenazas psicológicas o físicas, el sometimiento y tratar a las personas como una mercancía son manifestaciones de esclavitud reconocidas por la Organización de las Nacionales Unidas (ONU).

Entre las formas “modernas” de esclavitud se encuentra el trabajo de servidumbre, la explotación laboral de mujeres y niños, la pornografía, la prostitución y la venta de órganos que para algunos especialistas, la crisis económica y la pobreza inciden en que aumente este tipo de violación a los derechos humanos.

Entre las poblaciones indígenas es común la práctica de la explotación laboral para saldar adeudos con trabajo doméstico donde se han identificado casos en la Meseta Purépecha de adolecentes obligados a servir en hogares ajenos para pagar deudas de sus padres.

Al igual que mexicanas que deciden trabajar en el extranjero como niñeras y a llegar son privadas de documentación y dinero para obligarlas a laborar largas jornadas o en el trabajo sexual. También se han documentado casos de jornaleros que con engaños trabajan el campo para cultivos de narcóticos al norte del país.

De acuerdo con el Código Penal del Estado de Michoacán se castiga la pornografía y turismo sexual de menores de edad con hasta 10 años de prisión y cuatro mil días de multa, la trata de personas y lenocinio con hasta 12 años de prisión y 2 mil días de multa, por tráfico de órganos hasta 30 años de prisión y el secuestro por hasta seis años de prisión.