EFE.- Un grupo de manifestantes, liderado por oficiales retirados del ejército libanés, tomaron hoy por asalto el Ministerio de Relaciones Exteriores en Beirut y lo declararon "la sede central de la revolución".

El asalto, retransmitido en directo por las televisiones locales, se produjo mientras las fuerzas de seguridad se concentraban en mantener el orden en la manifestación, celebrada a unos pocos centenares de metros del Ministerio, que reunió a miles de libaneses para pedir explicaciones por la explosión en el puerto hace cuatro días.

Hemos tomado el ministerio de Relaciones Exteriores como sede central de la revolución", anunció el general retirado Sami Rammah en un comunicado, desde la elegante escalinata del ministerio ante unas 200 personas que gritaban "Revolución".

Los manifestantes desenrollaron dos enormes pancartas rojas en la entrada de la villa tradicional, que resultó dañada por la deflagración. En una de ellas se podía leer "Beirut, capital de la revolución" y en la otra "Beirut, ciudad sin armas".

Sami Ramah exhortó a "los países árabes hermanos, todos los países amigos, la Liga Árabe y la ONU a considerar nuestra revolución como la verdadera representante del pueblo libanés".

Este acto se produce mientras responsables extranjeros y la ayuda internacional llegan a Beirut tras la tragedia del martes.

El domingo está prevista una videoconferencia de donantes en apoyo a Líbano, coorganizada por la ONU y Francia.

El gigantesco incendio en un almacén que contenía desde hacía seis años 2 mil 700 toneladas de nitrato de amonio en el puerto de Beirut desencadenó una enorme explosión, en la que murieron al menos 154 personas y más de 6 mil resultaron heridas.

El drama ha alimentado la ira de los libaneses contra un poder al que consideran inepto y corrupto.