México.- El gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto anunció con bombo y platillos la construcción de tren interurbano que en sólo 39 minutos transportaría a 230 mil pasajeros de la zona metropolitana del Valle de Toluca al poniente de la Ciudad de México.

De acuerdo con la página oficial del tren interurbano México-Toluca se tenía prevista la conclusión de la obra y su operación en el año 2018; sin embargo, la construcción no se ha concluido y está detenida.

En las cocheras de la estación Zinacantepec, Estado de México, 11 trenes asoman la nariz, mientras que uno más espera formado bajo la intemperie el inicio de operaciones, que probablemente comience en el 20, pero sólo hasta Santa Fe, cuando debería ser hasta Observatorio.

En las estaciones Zinacantepec y Pino Suárez se ve al grupo más numeroso de trabajadores, ahí montan tableros metálicos, pintan la estructura del techo y trabajan en acabados. Aunque 28 kilómetros adelante, la estructura elevada por donde debe correr el tren se interrumpe y el esqueleto de metal espera desde hace meses a que la trabes lleguen.

Un comparativo de la obra de febrero a mayo de 2019, hecho por Imagen Noticias, muestra que no hay diferencias, que la obra está prácticamente detenida, generando deudas por la maquinaria que se encuentra arrumbadas en los predios de la obra inconclusa.

Según información oficial, el proyecto muestra un sobrecosto del 80 por ciento y algunos materiales, como los neoprenos instalados entre trabes y columnas para soportar las cargas, no son de la calidad requerida y tendrán que ser cambiados con cargo a las empresas responsables.

Este año la Secretaría de Comunicaciones y Transportes pidió 9 mil millones de pesos adicionales a la Secretaría de Hacienda para acelerar el avance de obra.