México.- La señora María Guadalupe Chávez Núñez, habitante de la Alcaldía Álvaro Obregón, vive a unos escasos metros de una columna a medias que funcionará, algún día, para el paso del Tren Interurbano México-Toluca, un proyecto que presumieron los priistas Enrique Peña Nieto y Gerardo Ruiz Esparza durante años, pero que nunca lograron concluir.

Cuando Miguel Ángel Mancera era Jefe de Gobierno, las autoridades le dijeron a ella y a las 30 familias más que tienen sus hogares paralelos al paso del Tren, que harían obras de mitigación para reducir el peligro y los daños que ocasionaría esa obra de tal magnitud.

Con el cambio de Gobierno federal y también de la capital del país, las nuevas autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), las del Gobierno de la Ciudad de México y además las de la Alcaldía, aseguraron que atenderían sus quejas, “pero se han echado unos a otros la responsabilidad”, asegura María Guadalupe.

Años después, lo que hay en el Tramo 3 del Tren son varillas oxidadas, intentos de muros de contención, maquinaria abandonada, basura e incertidumbre. Con un recorrido en la zona de Observatorio es evidente que el avance de la obra que lleva casi cinco años en construcción avanza a marchas muy forza

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) en cada una de sus revisiones encuentra anomalías, tanto en el uso del presupuesto como en la construcción. El Presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en asociar esta obra con la corrupción de la época peñista, sin embargo es la única que decidió continuar.

Esa es la duda que está en los pobladores de la Alcaldía Álvaro Obregón: si el Presidente está decidido a acabar con la corrupción, ¿por qué seguir esta obra?

En este tramo, la gente sabe que recuperar su entorno a como estaba antes del inicio de la obra es imposible, pero exigen que les sea esclarecido el presupuesto que se destinó para las obras de contención que además de la ASF, ya fueron detectados también por la SCT.

El Secretario de Obras y Servicios de la Ciudad de México, Jesús Antonio Esteva Medina informó que se han destinado 401 millones de pesos para mitigación.

Javier Jiménez Espriú confirmó esta semana que “a principios o a mediados de 2024” el Tren México-Toluca entrará en funciones, debido a que las obras culminarían a finales de 2023. Destacó la importancia de realizar pruebas de funcionamiento, por lo que se decidió el inicio de operaciones hasta el año siguiente.

En la Ciudad de México la obra comprende 17 kilómetros, que van de La Marquesa a Observatorio. Ahora, por acuerdo con la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, la obra será responsabilidad de la SCT.