Ciudad de México.-El pepino es un alimento refrescante que puede usarse como ingrediente en ensaladas, sándwiches, hamburguesas, snack o relleno con otros guisados. Sin embargo, hay ocasiones en que esta verdura tiene un sabor amargo muy fuerte.

Por este motivo, una práctica popular consiste en cortar ambos extremos de la verdura, tomar las partes rebanadas y frotarlas contra los bordes del pepino hasta que se forme una espuma blanca. La creencia dicta que esta sustancia es la responsable del sabor amargo.

¿Esto es verdad? A continuación, te contamos cuál es la explicación científica sobre la amargura del pepino y si este truco realmente funciona.

Según la Universidad de Copenhagen, los pepinos poseen toxinas naturales llamadas cucurbitacinas. Estos compuestos producen un sabor amargo en diferentes partes de la planta.

Por su parte, la Universidad Estatal de Oregon detalla que la cucurbitacina se encuentra principalmente en las hojas, tallos y raíces de las plantas de pepino, no obstante, también se puede extender hasta el fruto.

Este componente se concentrará más en el extremo del tallo, en la cáscara y en el área verde, claro justo debajo de ella, pero es poco probable que alcance el interior del pepino.

También se ha estudiado por qué algunos pepinos son más amargos que otros. Algunos factores determinantes son la falta de agua, la frecuencia de riego, el uso de fertilizantes y la temperatura de la zona donde se cultivan.

Al igual que el pepino, otros alimentos como el melón, la sandía, la calabaza y el calabacín poseen cucurbitacinas para defenderse contra las plagas.

Entonces, ¿cortar los extremos y frotarlos realmente quita el sabor amargo?Gustavo González Aguilar, indagador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), explica que no afecta si frotas o no los extremos cortados. Esta práctica solo se basa en que el extremo del tallo y los bordes de este alimento poseen mayores cantidades de cucurbitacina C.

Por esta razón, cortar las puntas y después quitar la piel de los pepinos es suficiente para eliminar la mayor parte del sabor amargo, de acuerdo con la Universidad Purdue de los Estados Unidos

Además, González Aguilar señala que la concentración de cucurbitacinas también depende de la madurez del vegetal. Por ello, si compras un pepino maduro, hay una menor posibilidad de que su sabor sea amargo.

La Universidad Purdue determina que hay pepinos tan amargos que deben desecharse. No intentes encurtirlos, ya que esto no solucionará el problema.

Así que, si quieres evitar un mal sabor de boca, lava bien los pepinos que compres y quítale los extremos. En caso de que la amargura persista, pélalos y vuélvelos a lavar. De esta manera, podrás aprovechar sus múltiples beneficios para la salud.