Washington.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desestimó hoy el riesgo de una guerra comercial con Canadá, luego que su gobierno impuso un arancel compensatorio de 20 por ciento sobre las importaciones de madera blanda canadiense por presuntas prácticas de subsidio.

“No, para nada”, respondió Trump al ser consultado por periodistas sobre un potencial conflicto, al afirmar que Canadá obtiene enormes beneficios en el intercambio comercial a partir del superávit que registra en sus exportaciones.

“Ellos tienen un enorme superávit con Estados Unidos. Cada vez que tengan un superávit, no tengo miedo. De hecho cada país tiene un superávit con Estados Unidos. Tenemos déficits masivos comerciales, de manera que cuando nosotros somos el país con el déficit, no tenemos miedo”, indicó.

Al término de la firma de una orden ejecutiva para promover la agricultura y la prosperidad rural en Estados Unidos, Trump reiteró también que Canadá impacta a la industria lechera estadunidense, que atraviesa una difícil situación.

Trozos de madera

El mandatario defendió la imposición del arancel y dijo que “la gente no se da cuenta de que ha sido muy duro en Estados Unidos. Todo el mundo piensa de Canadá como maravilloso, y me caen bien, pero han engañado a nuestros políticos durante años”.

“No queremos que otros países se aprovechen de nosotros y esto los detiene rápido”, dijo al explicar las razones detrás del arancel, que de acuerdo con el secretario de Comercio, Wilbur Ross, será aplicado de manera retroactiva.

Aunque el anuncio está sujeto aún a revisión final por parte de la Comisión de Comercio Internacional, una agencia federal independiente que asesora al gobierno sobre comercio, la administración Trump tomará cartas en el asunto de inmediato.

El Departamento de Comercio instruyó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para iniciar el cobro en efectivo del equivalente a la tarifa determinada a los exportadores canadienses de madera blanda identificados.

Por separado, Ross caracterizó la decisión de imponer este arancel como la culminación de décadas de disputa entre Estados Unidos y Canadá en torno a estas exportaciones, que alcanzan los 15 mil millones de dólares al año.

Ross descartó que Canadá pueda responder imponiendo aranceles de castigo sobre exportaciones estadunidenses, indicando que su gobierno tiene un caso sólido ante los organismos internacionales reguladores, en caso de ser necesario acudir a ellos.

“Nosotros creemos que los canadienses violaron prácticas legítimas en un grado tal que estamos corrigiendo (...) como con el dumping de acero de China u cualquier otra infracción comercial”, dijo el funcionario en rueda de prensa.