México.-En vísperas de sus visitas a El Paso y Deyton, donde tuvieron lugar las más recientes masacres en Estados Unidos, el presidente Donald Trump se defendió hoy de los calificativos de racista y cuestionó la posición de su antecesor Barack Obama al respecto.

En un tuit el jefe de la Casa Blanca recordó que su antecesor demócrata tuvo 32 tiroteos masivos y nadie le dijo que estaba fuera de control, y añadió que esos hechos ocurren desde antes de que el republicano fuera presidente.