México.- Turquía amargó las celebraciones del 70 aniversario de la OTAN al confirmar este miércoles  en Washington la compra de un sistema de defensa ruso, en momentos en que la lucha contra la "amenaza" de Moscú es la primera prioridad de la alianza atlántica.

A primera vista, es una batalla de siglas entre Estados Unidos y Turquía, ambos miembros de la OTAN. Ankara se comprometió al mismo tiempo a comprar el sistema de defensa antimisiles ruso S-400 y los aviones F-35 estadounidenses, lo que no complace a Washington en absoluto.

La administración Trump pidió este lunes nuevamente a Turquía que tome la decisión "inequívoca" de renunciar al S-400 si no quiere que Washington suspenda la entrega de equipos relacionados con sus aeronaves.

"Este es un asunto concluido y no volveremos", dijo este miércoles el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en una conferencia en la capital de Estados Unidos, donde tiene previsto reunirse con sus homólogos en la OTAN.

Este miércoles, el vicepresidente estadounidense Mike Pence lanzó un ultimátum al Gobierno turco de elegir entre la OTAN o la "imprudente" decisión de seguir adelante con la compra a Rusia del sistema S-400.

"Turquía debe elegir: ¿quiere seguir siendo un socio importante en la alianza militar más exitosa de la historia o quiere arriesgar la seguridad de esa asociación al tomar decisiones tan imprudentes que socavan nuestra alianza?", manifestó Pence en un discurso en el marco de la reunión de la OTAN.

La disputa entre Estados Unidos y Turquía, junto con otros desacuerdos, particularmente sobre Siria, es una de las principales sombras en el aniversario de la OTAN.