Bruselas, (Notimex).- Los líderes de la Unión Europea (UE) celebran hoy una cumbre excepcional en La Valleta (Malta) con el objetivo de acordar una “visión ambiciosa” de “consolidación política” que permita proteger su proyecto común de “importantes amenazas internas y externas”.

“En esos tiempos de cambios tectónicos globales, la UE necesita fuerza y determinación para mantener la unidad y responder mejor a las expectativas de sus ciudadanos en áreas como seguridad, economía e inclusión social”, establece el documento de trabajo de la cita de este viernes, a la que tuvo acceso Notimex.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, alertó que la mancomunidad se encuentra en un “punto de inflexión histórico” tras la decisión de Reino Unido de abandonar el bloque y la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

La nueva dirección política de la Casa Blanca es, según Tusk, uno de los mayores riesgos externos para la UE a día de hoy, junto a la “asertividad” de China, la “agresividad” de Rusia y el terrorismo islámico.

Tusk señaló, como ejemplo, las “inquietantes declaraciones de Trump”, quien en su primera semana de gobierno predijo el colapso de la UE, calificó de “obsoleta” a la OTAN, y rechazó tratados comerciales multilaterales.

“No quiero una Europa en la que los ciudadanos se vuelvan juguetes de Trump, (del presidente ruso Vladimir) Putin y (del chino) Xi Jinping”, declaró en Malta el primer ministro belga, Charles Michel.

Aunque la cumbre ha sido inicialmente convocada para tratar el “Brexit” y, por lo tanto, en ausencia de Reino Unido, la primera ministra británica, Theresa May, ha sido invitada a participar de la primera sesión de trabajo para informar a sus socios sobre el encuentro que sostuvo con Trump en Washington.

May ha sido el primer gobernante internacional recibido por el nuevo presidente de Estados Unidos.

Otro punto que inquieta a los líderes es la ascensión del populismo en varios países, en particular en un año de importantes elecciones en Francia, Alemania y Holanda.

“El egoísmo nacional se está convirtiendo en una alternativa atractiva a la integración”, lamentó Tusk.

Los Veintiocho serán llamados a enfrentar el problema con “medidas concretas” que respondan a los problemas de los europeos.

Todas las ideas deberán ser plasmadas en una hoja de ruta que servirá de base para la elaboración de una declaración conjunta que se firmará en Roma, en marzo, en ocasión de la celebración del 60 aniversario del tratado que lleva el nombre de la capital italiana.

La “Declaración de Roma” deberá reflejar cuatro prioridades: reforzar el peso de la UE en el escenario internacional, promover crecimiento económico y empleos, mejorar la seguridad interna y el control migratorio, e incrementar la inclusión social.