Chilpancingo, Gro.- Dejar de trabajar y acatar una cuarentena, debido a la situación sanitaria que vive el país, no es una opción para algunos sectores que viven al día; éste es el caso de doña Modesta Ahuelican, que a sus más de 90 años, trabaja en las calles de Chilpancingo.

A pesar de ser una persona en situación de mayor riesgo de contagio del virus SARS-CoV2, la señora de 95 años continúa vendiendo sus productos en la transitada calle Zaragoza, en la colonia Centro de la ciudad.

Si bien, por la situación sanitaria, ya no vende diario y algún familiar tiene que reemplazarla, ella sí ha tenido que viajar desde la colonia San Lucas -en donde vive-, hasta el centro de Chilpancingo.

Ajos, cacahuates, esponjas, canela, nopales y otros, son el sustento diario de la señora que afirma que no quiere dejar de trabajar, pues su ingreso económico de por sí es poco.

Conoce el tema de la pandemia, por lo poco que ve en televisión y escucha en la radio, pero no puede detener su única actividad económica con la que vive del día a día.

Con claras dificultades para hablar, narra que aunque tiene familia, actualmente vive sola al poniente de la ciudad y explica que no usa cubrebocas porque no se siente cómoda con el.

"Ahorita no estoy vendiendo diario pero sigo saliendo algunos días", explica.

Como ella, cientos de personas en la capital de Guerrero, no tienen la opción de quedarse en casa y arriesgan su salud con tal de llevar comida a sus mesas.