En Guerrero existe un 70 por ciento de personas en pobreza extrema, lo que significa que hay un millón de que viven en esa situación, y principalmente son a quienes se dirigen los programas federales de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), dijo el delegado en la entidad, José Manuel Armenta Tello, en una conferencia de prensa.

El funcionario federal señaló que la pobreza extrema ya no sólo se encuentra en La Montaña y en la Costa Chica, sino también en Acapulco, en las colonias Renacimiento y Zapata, y agregó que tienen como meta “disminuir este millón de personas que vive en pobreza extrema y que tenemos identificadas con nombre y apellido”, sostuvo Armenta Tello.

“Son los más pobres de los pobres, lo que estamos haciendo es dirigir nuestros esfuerzos, nuestros presupuestos a disminuir estos índices de marginación y pobreza”, asentó y aclaró que la pobreza se mide de manera multidimensional, tomando en cuenta factores como la línea de ingreso, acceso a servicios básicos, salud, educación y cada una de las dependencias tienen diferente forma de atacar este flagelo.

El delegado de Sedesol indicó que Guerrero sigue siendo un estado de los más pobres del país.

“Entonces aportando todos nuestros esfuerzos para disminuir estos índices de atraso y Sedesol atiende a través del programa de comedores comunitarios, dirigidos a quienes tienen pobreza alimentaria y en el programa de zonas prioritarias, mejorando las condiciones de las viviendas, como techo, piso, agua, energía eléctrica y de opciones productivas, generando economías regionales”, acotó.

También mediante los programas Prospera, Diconsa y Liconsa, así como entrega de tarjetas sin hambre, dotando de 15 productos de la canasta básica, el gobierno federal ayuda a atender estas carencias. La Sedeso, dijo, está proporcionando ayuda a 120 mil personas, pero otra parte es atendida es atendida a través de la apertura de lecherías y otros apoyos.

Explicó que desde el inicio de esta administración federal puso especial atención en los altos índices de pobreza y pobreza extrema de los Guerrerenses, por lo que se canalizan recursos extraordinarios y se incrementaron los presupuestos para apoyar a las familias y sus viviendas, la creación de más comedores populares, la entrega de tarjetas de Liconsa y Diconsa para recibir alimentos y leche. Así como el apoyo a adultos mayores, en donde ha propuesto que se conjunten esfuerzos para crear una sola nómina de beneficiarios.