México.- Que el proceso de reconstrucción en las zonas dañadas por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 sea un factor de desarrollo sostenible y cohesión social en las comunidades afectadas es la propuesta que impulsa la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“Este es un momento pues de oportunidad para aplicar este enfoque que ha impulsado la Unesco de que el patrimonio cultural, material e inmaterial pueda también ser factor de desarrollo sostenible en otras áreas que pueda promover el crecimiento económico, inclusivo, que pueda promover la cohesión social, que pueda promover la igualdad de género, que pueda promover la educación de calidad, es decir, que el patrimonio pueda ser esta palanca para poder alcanzar todos estos objetivos de desarrollo sostenible que están marcados en la agenda 20-30 de Naciones Unidas”, expresó Carlos Tejada, de la Oficina de la Unesco en México.

Tras participar en la Mesa de Trabajo para la Reconstrucción de Jojutla, Tejada dijo que no se debe pensar en la reconstrucción de manera aislada, sino como un motor de generación de empleo e incluso de calidad en la educación.

“Por ejemplo si se adopta una mirada integradora de la rehabilitación o de la reconstrucción, por ejemplo que se puedan contratar a constructores locales, por ejemplo, que se pueda incluir a artistas nacionales, que se pueda convocar a los artesanos y a las artesanas, que se puedan recuperar las tradiciones de construcción ancestrales de las zonas, que se puedan utilizar materiales locales, es decir, si se adopta esta mirada integral se pueden conseguir cosas además del propio patrimonio, entonces es ahí como el patrimonio se vuelve este núcleo a partir del cual empiezan a suceder otras cosas, esa es la mirada”, expresó.

Este objetivo se ha logrado en varias partes del mundo, agregó. Incluso en Morelos en una comunidad cercana al volcán Popocatépetl, donde cientos de familia perdieron no solo su patrimonio personal, sino el cultural, se implementa una escuela que surge a partir de conocimientos locales aplicados en la reconstrucción.

“Internacionalmente ha pasado en muchos sitios, la Unesco lo ha recopilado y en México también ha ocurrido, ahorita están trabajando en Hueyapan, por ejemplo, están haciendo una cuestión en donde es una entrenamiento de habilidades ancestrales de construcción y de todo el tema que tiene que ver con la herrería, con la pintura, entonces esto es una escuela que surge a partir de conocimientos locales y que esto pueden ser buenas prácticas que se pueden llevar al resto del mundo”, dijo.