Dos ataques efectuados simultáneamente en Afganistán este martes y que duraron varias horas dejaron unos 50 muertos y más de 200 heridos, según un último balance de las autoridades locales.

Al menos 32 personas murieron y más de 200 resultaron heridas, incluidos civiles, en Gardez, capital de la provincia de Paktia, donde el vasto complejo atacado alberga a las fuerzas de seguridad y un centro de formación, lindero con una universidad.

En un comunicado, el ministerio del Interior afgano anunció el fin del enfrentamiento, poco antes de las 14H30 locales (10H00 GMT).

"Todos los atacantes murieron", indicó sin precisar una cifra.

"Ingresamos 160 heridos y 26 cuerpos, incluido el de una mujer, en el principal hospital de Gardez. El establecimiento está saturado, pedimos a la gente que venga a donar sangre. También tenemos 52 heridos y seis muertos en el hospital militar", precisó a la AFP Shir Mohammad Karimi, vicedirector de salud de la provincia de Paktia.

Varios estudiantes de la universidad provincial lindera resultaron heridos por las primeras explosiones, provocadas por coches bomba.

"Estaba en clase cuando escuché un enorme bum, todo el edificio se sacudió (...). Intentábamos salir cuando escuchamos una segunda explosión. El polvo invadió nuestra aula. Varios de mis compañeros resultaron heridos por los vidrios rotos", indicó Noor Ahmad, un estudiante.

En un comunicado, la oficina del gobernador de Paktia mencionó igualmente la muerte de "seis atacantes" y confirmó que el jefe de la policía provincial, Toryalay Abdani, murió cuando comenzó el ataque.

En simultáneo, en la provincia de Ghazni, al suroeste de Kabul, "quince miembros de las fuerzas de seguridad murieron y una docena resultaron heridos" en el ataque contra la sede del distrito de Andar, según el jefe de la policía, Mohammad Zanan.

Un coche bomba estalló delante de la oficina del gobernador de ese distrito distante a un centenar de kilómetros de Gardez. El ataque, que ya terminó, no ha sido reivindicado.

Los talibanes reivindicaron no obstante rápidamente el ataque en Gardez, a través de un mensaje en Twitter de su portavoz Zabiulá Mujahid.

Paktia es fronteriza con las zonas tribales de Pakistán en donde está activa la organización Haqqani, afiliada a los talibán.

"Los atacantes hicieron primero estallar dos coches con muchos explosivos, el complejo se derrumbó, aún escuchamos disparos en el interior", dijo a la AFP al comenzar la tarde Sardar Wali Tabasum, portavoz de la policía de Paktia.

Según un comunicado del ministerio de Interior, "los atacantes equipados con chalecos explosivos y armas ligeras hicieron detonar un coche bomba contra un centro de formación adyacente a la sede de la policía de Gardez, luego un grupo de terroristas ingresó en el complejo".

Las autoridades enviaron refuerzos y a las fuerzas especiales al lugar.

El complejo de Gardez alberga un centro de entrenamiento, el cuartel general provincial de la policía nacional, la policía fronteriza y las Fuerzas Armadas afganas.

Toda la región fronteriza con Pakistán en el sureste de Afganistán es una zona convulsionada, bastión de grupos armados que combaten al gobierno de Kabul, como los talibanes, y en donde transitan y circulan de ambos lados de la línea Durand, entre Afganistán y Pakistán, miembros de la organización Haqqani, pero también de Al Qaida.

Por esta razón, las fuerzas especiales estadounidenses a cargo de la lucha antiterrorista instalaron una base militar cerca de la ciudad de Jost, que entrena una milicia afgana de pésima reputación.

La organización Haqqani fue recientemente objeto de una operación del ejército paquistaní para liberar a una familia de cinco rehenes canadienses y estadounidenses cautivos desde hace cinco años.

El lunes por la noche, un dron estadounidense bombardeó una reunión de la organización Haqqani en Kurram, en la zona tribal paquistaní, fronteriza de Paktia. Al menos 26 personas murieron, indicaron unos responsable locales.