Villahermosa, Tabasco.- La mañana del viernes, en redes sociales, fue reportado un hombre fallecido en el estacionamiento del Hospital Regional de Cunduacán, presuntamente por Covid-19, la presidenta municipal, Nidia Naranjo Cobián, argumentó que “por su gravedad no pudo llegar al hospital”; sin embargo, el hijo del finado aseguró “dejaron morir a mi papá”.

Recientemente, el Sector Salud federal que de las mil 152 personas que perdieron la vida por Covid-19, al corte del 4 de julio, cuando menos 277 murieron en sus casas, porque, de acuerdo a los protocolos, sólo presentaban síntomas leves y no requerían de hospitalización.

Este viernes, en redes sociales fue difundido el video en que el cadáver era levantado, en el estacionamiento del hospital de Cunduacán, por dos trabajadores de una funeraria protegidos con trajes especiales para evitar contagios.

De este fallecimiento, la alcaldesa Naranjo Cobián dijo que el reporte que le dio la policía municipal es que el occiso se dirigía hacia a ese lugar, pero perdió la vida antes de poder ingresar, además de que la causa de la muerte se atribuye a covid-19.

Reconoció que no podía precisar si en el hospital se le negó la atención en algún momento, aunque aclaró que “en esa unidad no se puede hospitalizar a pacientes con coronavirus, sino que se les canaliza a Comalcalco donde sí hay camas habilitadas”.

Indicó que el cadáver fue levantado por los servicios funerarios y se dio conocimiento a la familia, “ya será responsabilidad de los deudos hacerse cargo de los trámites”.

La alcaldesa lamentó que muchas personas no reconocen que tienen la enfermedad hasta que se siente muy mal y por eso llegan a pedir ayuda cuando poco se puede hacer.

“La Jurisdicción Sanitaria se ha topado con personas a las que se les visita para corroborar si tienen covid-19 y estos lo niegan y a las pocas horas llaman solicitando apoyo porque ya tienen problemas para respirar”, dijo Naranjo Cobián.

No hubo humanidad

Entrevistado por el periódico El Heraldo de Tabasco, el hijo Roberto Castillo Gómez de la víctima, acusó que a su padre, Genero Castillo García, le fue negada la atención y que ni siquiera le realizaron pruebas para descartar el Covid-19.

El hijo refirió que en dicho nosocomio le fue negada la atención a su padre por miedo, precaución o negligencia, “hasta rayar en lo decididamente inhumano”.

“Mi papá se puso grave ayer (jueves) en la noche, y hoy (viernes) en la madrugada lo llevamos a varios doctores, entre ellos un particular, que tampoco lo quiso atender”, dijo.

Recalcó que fueron con varios médicos, pero “ni ofreciéndoles dinero le brindaron la atención”, señaló en la entrevista Castillo Gómez.

“Llegando al hospital de Cunduacán les pedimos que lo atendieran, pero ni por humanidad se asomaron. Los guardias se hacían patos. Ni siquiera lo examinaron, decían que era Covid-19, pero ¿cómo iban a saberlo si no le hicieron pruebas?”, acusó.

De acuerdo al testimonio de su hijo, el cuerpo del señor Genaro Castillo García, de 44 años, estuvo tirado en ese lugar durante 4 ó 5 horas. “Lo dejaron morir afuera del hospital.

“Cuando una doctora por fin salió, mi papá ya había muerto”, dijo el joven, visiblemente afectado por la pérdida de su padre. Refiere, asimismo, que una vez fallecido, en el Hospital Regional de Cunduacán ni siquiera una sábana para cubrir el cadáver quisieron prestarles.

Lo dejaron agonizar y morir sin brindarle atención, y cuando ya no se pudo hacer nada, “simplemente nos dijeron que nosotros nos teníamos que llevar el cuerpo”.

El joven relató que la salud de su papá se agravó la noche del jueves, y la familia asume que no fue por coronavirus debido a que no tenía síntoma alguno.

“Mi papá se dedicaba a la venta de productos naturistas. Sólo estaba enfermo de una rodilla y no podía caminar muy bien, pero ni una gripa tenía, ni él ni ninguno en la familia.

“¿Cómo va a ser Covid-19? Sólo tuvo algo de diarrea y un poco de carraspera, es todo. Aún no sabemos si vamos a tomar alguna acción legal, pero es injusto porque para eso estudian los doctores, no hubo humanidad alguna en el trato que le dieron a mi padre”, puntualizó Castillo Gómez.

Mueren en casa

La mayoría de las personas que contraen Covid-19, experimentan síntomas leves —si es que tienen alguno—, por lo que son atendidos de manera ambulatoria y se recuperan en su hogar. Pero una fracción de la población infectada se enfrenta a una realidad peor, que puede traer consigo una enfermedad grave o incluso la muerte.

De acuerdo a la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud Federal, en Tabasco se han estudiado a 26 mil 407 personas en busca de la presencia del virus del Covid-19, de las cuales 11 mil 931 han dado positivo al virus chino.

En ese sentido, el 81.33%, es decir 9 mil 703 pacientes, han sido atendido de forma ambu­latoria y los 2 mil 228 restantes (18.67%), habrían requerido hospitalización, por presentar síntomas graves, principalmen­te insuficiencia respiratoria y existir un mayor riesgo de que perdieran la vida.

No obstante, los datos difundidos por la Secretaría de Salud Federal, revelan que hasta el 4 de julio, 277 de los fallecidos, el 24% de los mil 152 decesos acumulados en Tabasco, eran pacientes ambulatorios que fa­llecieron en sus casas.

De los 277 fallecidos en sus hogares, 93 son del Centro, 31 de Nacajuca, 24 de Comalcalco, 22 de Teapa, 21 de Macuspana, 20 de Jalpa de Méndez, 11 de Tenosique, 9 de Jalapa, 9 de Cárdenas, 7 de Emiliano Zapata, 6 de Huimanguillo, 6 de Cunduacán, 5 de Paraíso, 4 de Tacotalpa entre otros.