#Clickeando

Venezolanos obligados a trabajar en narcocultivos en Colombia

Dejaron de ser obreros, taxistas, pescadores o vendedores en su país para recolectar la hoja que sirve para fabricar cocaína.

Por Redacción, 2019-02-11 10:01

México, AFP.-Con los primeros arbustos las manos se ampollan y parecen latir de la hinchazón, pero lo peor – ahora lo saben – es cuando la piel revienta en sangre. Y entonces los venezolanos maldicen, porque ninguno imaginó que huiría de la crisis para recolectar hoja de coca en Colombia.

Cientos de ellos sobreviven gracias a los narcocultivos y bajo las estrictas normas de comportamiento que rigen en los territorios cocaleros de la frontera.

Dejaron de ser obreros, taxistas, pescadores o vendedores en su país para recolectar la hoja que sirve para fabricar cocaína, una actividad ilegal de la que apenas habían oído hablar y que los desgarra física y moralmente.

Pero el problema comienza con las manos, dice Eduar a la AFP.

Hace dos años que este joven de 23 años, padre de dos bebés, migró de Guárico, en los llanos venezolanos, donde trabajó como mototaxista hasta que la hiperinflación devoró los últimos billetes que “guardaba en un pote”.

Del centro de Venezuela viajó por tierra hasta la región limítrofe de Catatumbo, donde en principio se ganó la vida como albañil.

Un trabajo que resultó menos agotador y doloroso que las diez horas que pasa a diario entre plantaciones de coca, siempre bajo el sol o la lluvia.

Pero el “problema son las manos”, repite Eduar. Y se quita las tiras de tela roja que hacen las veces de guantes y exhibe las palmas y dedos encallecidos. “Cuando empiezas a agarrar la mata es que te sangran [las ampollas]. A eso tú le tienes miedo y no quieres volver”, dice.

Eduar, quien pide ser llamado así para evitarse problemas cuando vuelva a Venezuela, se descalza y se mete a raspar coca en calcetines raídos. No soporta el calor en los pies. Suda a mares y lleva un sombrero alón de fique que le da un aire de espantapájaros en medio de los plantíos verdes.

Como ‘raspachín’ gana por semana hasta el equivalente a 144 dólares, tres veces más que lo que recibía en la construcción. Como la mayoría de los inmigrantes, deja una mínima parte para sobrevivir y el resto lo envía a Venezuela.

Culpa y más dolor

Por décadas solo los colombianos migraban internamente hacia el Catatumbo, pero desde 2016 están llegando venezolanos de la diáspora.

Pese a que es una zona prácticamente militarizada, grupos armados ejercen influencia y se disputan el control de los narcocultivos. Hasta 2017 Catatumbo concentraba el 16,5% del total de las siembras ilegales en Colombia, el mayor proveedor mundial de cocaína.

También por esta región petrolera y con grandes yacimientos de carbón han corrido ríos de sangre por el conflicto armado.

Ni Eduar ni los demás lo sabían antes de venir.

Naikelly Delgado, de 36 años y exobrera de una petroquímica, también huyó de una Venezuela en picada, donde también escasean la comida y las medicinas.

Ella y su hermana llegaron un viernes de 2016 a Pacelli, un corregimiento o poblado del Catatumbo.

Dos días después Naikelly iba camino hacia una finca donde se emplearía como cocinera, pero terminó yéndose a los plantíos para ganar más dinero. Cuando terminó la primera jornada no podía ni lavar su ropa.

Las manos “se le llenan a uno de hongos; a uno la piel se le destiñe, se le brota” y no sabe si es por la hoja o por el veneno, dice. Además, pensaba que “estaba contribuyendo con hacer el mal” y pedía perdón a Dios.

Odio

A comienzos de 2017 el turno fue para Endy Fernández, de 36 años. Vendió lácteos y trabajó como albañil en el estado Zulia antes de tomar carretera, cruzar la frontera y caminar 16 horas hasta Pacelli.

“No sabía ni cómo era una mata [de coca], ni de qué color era, ni qué tamaño tenía”, sostiene. Trepó hasta lo alto de una montaña y allí, con “la lengua fuera” por el cansancio, recibió la dotación: un saco abierto con un aro para que metiera las hojas y jirones multicolores para los dedos.

Y entonces vino el mismo suplicio de las ampollas que sangran al día siguiente.

Con los dolores físicos y el que les causa la separación familiar aumenta entre los ‘raspachines’ venezolanos el desprecio por el gobierno de Nicolás Maduro, quien se aferra a los militares ante la fuerte presión internacional que busca su salida del poder.

Y aunque los cocaleros escuchados por la AFP dijeron haber apoyado alguna vez al chavismo, ahora solo quieren que Maduro “salga como sea”.

Incluso en Fernández asoma el odio cuando pasa hasta tres semanas sin hablar con sus allegados por culpa de la lluvia que afecta las comunicaciones.

“Uno no tenía necesidad de salir del país, del lado de la familia, si no es por que ellos que nos llevaron a la quiebra. (…) Uno está en desespero [quiere] que se escuche algo, que ya el país se está componiendo o hay un golpe de Estado”, enfatiza.

Exilio o muerte

Con 3.200 pobladores, Pacelli ha recibido a casi 1.000 venezolanos desde 2016.

La mayoría terminó trabajando en narcocultivos y desplazando la mano de obra colombiana, según Gerson Villamizar, máxima autoridad comunitaria.

“Los venezolanos por lo general trabajan y envían el dinero (…) entonces el dinero no circula [acá] y hay un impacto negativo, sobre todo para los comerciantes”, señala a la AFP.

Apenas llegan deben someterse a reglas de convivencia locales que prohíben la prostitución, el consumo de drogas y el porte de armas. Incluso están obligados a portar una carta de recomendación de lugareños para trabajar en los narcocultivos.

Unos 100 venezolanos han sido expulsados por hurtos, intentos de homicidio y consumo de alucinógenos.

Villamizar dice que el destierro es la forma de “salvaguardarles la vida” a los infractores, porque si se quedan podrían ser ajusticiados por las organizaciones armadas.

#Clickeando

Mujer sufre infarto cerebral en el Metro; policía la saca sin ayudarla

Los hechos ocurrieron en la estación Tacubaya, en donde las autoridades del Metro dejaron que la mujer muriera sin atención, sin empatía.

Por Redacción, 2019-04-24 15:12

México.-Se hace visible la prueba máxima de indolencia humana en las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, específicamente en la estación Tacubaya de la Línea 1, en la que dejaron que una mujer muriera poco a poco. Sin atención, sin preocupación, sin empatía.

Se trata de María Guadalupe Fuentes Arias quien sufrió un infarto cerebral dentro de las instalaciones del Metro de la Ciudad de México, el martes 19 de febrero. ¿Noticia vieja? Pues no, es una noticia reciente que hubiera quedado en el olvido, de no ser porque el periódico Reforma publicó e indagó más sobre este caso.

Todo comenzó cuando María Guadalupe experimentó un infarto cerebral en las instalaciones del Metro. Estuvo sin atención, dentro del Metro, por tres horas. Después elementos de vigilancia de la estación la sacaron a la intemperie sin realizar una llamada al 911, a una ambulancia, a sus familiares, a nadie.

En la calle, la mujer de 56 años duró 26 horas tirada, sin fuerza, sin poder pedir que alguien la ayudara. Es decir, Guadalupe se quedó toda la noche en la calle.

El Metro jamás le proporcionó ayuda.

La mujer recibió ayuda hasta las 12 horas del día domingo, cuando SUUMA Voluntarios la auxiliaron y la trasladaron al Hospital General.

Dos días después María Guadalupe ya internada: murió.

Cabe señalar que en el lapso de tiempo en el que la mujer estuvo afuera de las instalaciones del Metro sin ayuda, su familia la estaba buscando. Incluso ya habían sacado una ficha de búsqueda.

El medio Reforma comunicó lo siguiente:

“La mujer sufrió un infarto cerebral dentro de esa estación, pero el personal de vigilancia la abandonó tres horas después afuera de la Línea 1, donde permaneció 26 horas a la interperie, tirada y sin poder pedir ayuda.

La mujer de 56 años murió en el Hospital General Regional 1 del IMSS tres días después de su último viaje en ese medio de transporte.

Videos del Sistema de Transporte Colectivo, a los que Reforma tuvo acceso, revelan que permaneció en las instalaciones por tres horas sin recibir atención médica. Tras ese lapso cinco elementos de la Policía Bancaria e Industrial la sacaron de la oficina a rastras y semicargada.

De acuerdo con testimonios de vendedores de la zona, María estuvo a la intemperie y sin ningún tipo de ayuda, al menos, por 26 horas. Uno de los comerciantes recordó que llamó a los servicios de emergencia y pidió apoyo varias veces al personal de la estación”.

Es decir, Guadalupe vivió el claro ejemplo de negligencia, indiferencia, individualismo y falta de deontología por quienes laboran/laboraban en esa estación.

#Clickeando

Revelan avance de la película de Maradona| VIDEO

El largometraje dirigido por el británico Asif Kapadia, será presentado el 14 y 15 de mayo en el Festival de Cannes.

Por Redacción, 2019-04-24 12:24

La película de Diego Armando Maradona ya tiene fecha de estreno. Será presentada 14 y 15 de mayo en el Festival de Cannes y posteriormente, llegará a los cines.

El primer avance del largometraje muestra al argentino en su primera conferencia de prensa con el Napoli de Italia, en un Estadio San Paolo lleno y coreando su nombre y la sala de medios también repleta.

Se los advierto, si se acercan, cancelaré la conferencia de prensa”, se escucha en el video de poco más de un minuto. 

La locura desatada por el gran ‘10’ es dirigida por el británico Asif Kapadia, quien ganó un Oscar en 2016 por el documental de la cantante Amy Winehouse.

#Clickeando

Famosos que hicieron “el oso” subiendo al escenario borrachos| VIDEO

Tambaleando, arrastrando las letras de sus éxitos… estos músicos decepcionaron a su público al agarrar el micrófono con muchos tragos de más.

Por Redacción, 2019-04-24 11:55

México.-Alejandro Fernández es todo un ícono de la música en español, pero últimamente da más de qué hablar por sus deslices sobre el escenario que por su carrera. Lo más escandaloso es que el cantante ha sido visto en estado de ebriedad en pleno concierto, tropezando y haciendo un “oso” total.

Al igual que “El Potrillo”, otros cantantes se han tomado unos tragos para agarrar valor antes de tomar el micrófono. El problema es que se las va la mano y terminan balbuceando las letras de sus propios temas.

En la era de las redes sociales, estos interpretes “mala copa” quedaron exhibidos en video. Junto a Alejandro Fernández, que hoy cumple 48 años, hay otras estrellas que deberían pasar por el alcoholímetro antes de dar conciertos:

1. Alejandro Fernández

Aunque el cantante ha sido señalado en varias ocasiones por cantar en estado de ebriedad, durante esta presentación en el Palenque de Puebla, realizada en 2017, incluso vomitó a media canción.

2. Luis Miguel

“El Sol” es otro reincidente en este tipo de conteos. Apenas en 2018, tuvo problemas durante sus presentaciones en el Auditorio Nacional, al punto en que fue abucheado por sus seguidores debido a su estado incoherente.

3. Alan, de Magneto

En 2010, durante su presentación en el Concieto EXA, el integrante de Magneto fue abucheado, ya que era obvio que no estaba al nivel de sus compañeros. ¡Tienes que ver sus pasos de baile!

4. Enrique Iglesias

Durante una de sus presentaciones en Jardines de México en 2016, Enrique de plano se subió la botella al escenario, para seguir la fiesta con micrófono en mano ¡Fatal!.

5. Amaia Montero

El año pasado, durante su concierto en las fiestas de San Antonio de Renedo, la exvocalista de La oreja de Van Gogh fue captada diciendo incoherencias en pleno escenario.

6. Pilar Montenegro

En 2015 en Denver, Colorado, Pilar Montenegro dio una presentación digna de tu karaoke de confianza al subir sola y desentonada a cantar sus éxitos.

7. Belinda

El año pasado, Belinda se aventó un caballito a media canción y celebró con sus fans durante un concierto en Cancún. Por lo menos, complació al público cantando Sapito.

8. Pablo Montero y Juan Gabriel

Ya desinhibidos con unas copas, los dos artistas se besaron sobre el escenario, para sorpresa de todos los asistentes al concierto.

9. Jesús, de Reik

En un concierto realizado en 2011, el vocalista balbuceó y desafinó en varias ocasiones. Iba enfiestado desde el camerino, pues salió al público con caballito en mano.

10. León Larregui

En 2017, muchos sospecharon que León Larregui iba intoxicado durante el concierto Amplifica. Además de desafinar y balbucear, el cantante se aventó un discurso bastante extraño que dejó a todos confundidos.